martes, diciembre 26, 2006

Moral 4

Hasta en mis sueños te me has negado,
y sólo me has enviado a tus doncellas.

Ezra Pound


lunes, diciembre 18, 2006

Aviso

- El daño que hacen las palabras cuando se dicen de refilón, cuando no se agotan en el argumento sino que pretenden simbolizar, plasmar lealtades, a menudo, irreconciliables. En España no hay guerra civil. No hay muertos ni siquiera se oyen disparos por las calles al anochecer. Nadie pide socorro ni ha de esconderse de de los implacables sicarios tan célebres en la historia de nuestro país. Aún las amistades trasmiten paz y no desconfianza.
Pero el carácter crédulo del español (ya se sabe: “todos curas o todos a matar curas”) dispone contra la inteligencia, a favor siempre del culto personal, de la admiración por doctrinas interesadas o, más directamente, dañinas. No hay ciudadanos, eso es tan real como la tierra que pisamos, y lo saben los empresarios, y los portavoces, los voceros oficiales que, aún hoy (parece mentira) crean opinión y no metafóricamente: emiten opinión y saben cómo vestirla de lenguaje para que el pueblo la haga suya como una oración aprendida a base de repetir y sin sentimiento.
Lamentablemente, los años que han ido pasando desde la muerte del dictador de nombre impronunciable, trajeron un nuevo pensar, una nueva estética mal llamada progresista que fue convenciendo, increíblemente, a los sectores más cool de la izquierda española, de que las ideologías nacionalistas, independentistas (en otros lugares de Europa consideradas de extrema derecha) eran parte del programa alternativo y social que debían ofrecer. Ahora callan ante la libertad que se hunde en Cataluña, ante lo grotesco del BNG en Galicia o ante la conversión de la sociedad vasca en un pueblo terriblemente calado de inmoralidad y de nazismo. Y lo que parecía a priori, imposible: convencieron a la izquierda española para que procediera a la efectiva destrucción de su país, utilizando una tras otra, toda una gama propagandista para que los españoles se avergonzaran de vivir juntos, de la historia que los había hecho caminar en la misma dirección. Esa historia (por supuesto a menudo canallesca, como la de tantos lugares) que de traer un buen mensaje de unidad de lo diferente, ha pasado a ser simple río que apedrear como costumbre.
Los nacionalismos lograron, con sus reivindicaciones, normalizar su cultura durante tantos años maltratada y silenciada. Pero las oligarquías políticas y económicas de dudoso origen y terrible meta exigieron más poder, más control, más influencia. De la manera más desvergonzada se fue aceptando el lema descentralizador como futuro libertario y democrático…y racial, ¿por qué no? Cuando sólo escondía reacción feudal. Mal asunto.
Hoy, entre las voces cada vez más altisonantes, se exige una respuesta moderada, más en línea europea (de la buena Europa) que traiga por fin aires de libertad y ciudadanía a este país tan lento en el progreso pero tan capaz de unir y resucitar de cada hueco abierto en su historia.
Pueden ser los Ciudadanos catalanes, los Savater vascos, los intelectuales honestos que no propongan la rendición y el olvido.
Y desde la izquierda, para que nadie se asuste, y desde el liberalismo, tan urgente, podremos de nuevo respirar en este país.

miércoles, diciembre 13, 2006

Biblioteca


- Lo importante ha seguido siendo la aventura de la carne, la humilde normalidad del amor entre dos solos. Y entregados. La búsqueda final de una hora feliz en la que no sea sino la comprensión de una mano o de un aliento para conocerse.

Esa realidad cualquiera de un espacio hecho de palabras, de gestos, de una mirada cómplice o de una buena contestación que van justificando la vida para no dejarla sólo responder a lo más bajo y vulgar.

Quiero decir.

No frente al espejo sino en la verdad con otros.

Decir siempre y decir alto.

martes, diciembre 05, 2006

Oración

- 1) Quizás Lula Mae y su conversación con Doc en “Desayuno con Diamantes”: Yo ya no soy Lula Mae…y el autobús que se aleja y con él toda una vida.
Puede que el tiempo de observancia, de reflexión y de abandono produzca frutos y felicidad. No lo dudo. Es más, estoy seguro, aún diría más, inquietamente convencido.
El asunto, como yo lo veo, radica, evidentemente en nuestra personalidad y las circunstancias que, lejos de completar, aíslan, frustran y entorpecen…¿No puede escaparse de esto? Claro que sí. Simplemente debes desearlo, decidirlo.
Pero es tema complicado. Derruir murallas en la búsqueda de un nuevo ritual, de una nueva mitología quizás da aún sensación de rebeldía. ¿Pero el silencio? Hoy me han dicho: T.S Eliot era un pobre hombre. Nada más claro, más supuesto, ni más tenebroso. Ya se van cerrando las salidas. Va aguardando a que estemos solos para seducir.

2) Entre toda esta luz y este ruido e imágenes que van asediando al hombre y lo confunden y le encierran la vida entre la carne y el deseo.
Mientras oigo la mentira y la felicidad impostada y la falsa libertad de quien no ama, de quien no puede amar y sonríe al referirse a libros y películas.
Mientras tanto mal envuelve la materia a tanta gente, resurge en soledad y en amargura; y la oración se ha perdido entre ondas de un sonido urbano,

TÚ, quizás…