miércoles, enero 08, 2020

En tu secta me colé*



Es una frase que se ha pronunciado muchas veces -forzando, a menudo, su significado y epatando al personal-. Se la atribuyen a Darwin, el de los monos: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”. La cita, lejos de oscurecer las perspectivas de análisis de los fenómenos biológicos (o políticos), inspira tranquilidad y optimismo.

Y es que en esta época de revoluciones semanales, de ideologías criminales redivivas y de retorno a la política sacrificial, merece la pena admirar la pericia de quien es capaz de colarse entre los poderosos. No es otra cosa, en definitiva, que el triunfo del pícaro en territorios dominados por la hipocresía y la falsa moral. Hay mucha belleza en ello. Resulta cautivador contemplar los movimientos del animalillo, del cachorro bravo, por ejemplo, exigiendo su lugar en los juegos de la manada. Los grandes y fuertes, los del discurso inquisitorial, avanzan, casi siempre, con pasos torpes, dejando huecos por donde se cuelan los supervivientes.

De ahí que, la trayectoria pública de Pedro Sánchez sea tan atractiva para el espectador desapasionado. Piensen en su origen: en un principio, fue la pieza, supuestamente provisional, que Susana Díaz colocó en el tablero para defenderse de Madina en aquella pugna por la secretaría general del PSOE. Luego, cuando la dirigente andaluza reivindicó su derecho dinástico, vino su conversión en el ‘outsider’ que enarbolaba las esencias del socialismo militante contra el IBEX.

Desde entonces, bien apuntalado el mando, lo hemos visto subir y bajar por los principios, utilizándolos y desechándolos a su antojo, con una tremenda habilidad para que semejante vacío ideológico, si se notaba, no tuviera impacto en la opinión pública. Que haya logrado esto hoy, en los tiempos de las sectas y el dogma, es algo, sencillamente, espectacular. Sus más recientes cambios, de la “crisis de convivencia” a la “crisis política” en Cataluña; del insomnio inevitable si Podemos pisaba moqueta al “acuerdo progresista” con Iglesias, son más bellos que cualquier manifestación o compromiso. Es la política, en vivo, para todos ustedes, ciudadanos.

* Columna publicada el 27 de Diciembre de 2019 en El Diario Montañés

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