viernes, diciembre 30, 2005

Alusiones

- Hay en todo el escrito un tono divulgador y definitivo: “No hay una forma universal de concebir lo que es de todos, porque todos y cada uno de los que formamos parte de ese todo pertenecemos a una particularidad socio-cultural determinada”. Sin duda la voluntad maneja la pluma o el teclado. Podemos compartir la bienintencionada mención al ser humano, como deudor de capital o ideología: “Tal vez no vamos hacia ninguna parte, ni venimos de ningún lugar, ni ninguna voluntad nos ha dispuesto sobre la faz de este terruño para cumplir pruebas o ganar jardines. No hay más ideales que los que nacen del hombre. No hay sentido”. No obstante, posiblemente el cristianismo o las necedades del hombre han acabado por remover las conciencias en la dirección equivocada. De ahí que el derrumbe llegue pronto, en el segundo párrafo: “Por eso, ¿vamos a cometer el pecado etnocéntrico de considerar a nuestra sociedad como la mejor, porque es una "civilización", está "civilizada" ha llegado "hasta" un punto determinado de evolución cultural? ¿Incluso podemos llegar a decir que es la mejor posible? No. Es una más. Sencillamente es una más de todas, pero con especial vocación fagocitadora sobre las demás”. Amén. La discusión poco a poco va dejando la luz al contestador. Etnocentrismo. Es una palabra dura. O sea, creernos el centro del mundo, pensar que nuestra explicación es LA explicación. Un error común al onanismo. Por supuesto no lo comparto. Yo, quizás ingenuamente, pienso que el mejor de los lugares posibles es aquel donde un musulmán y un judío, un cristiano y un perfecto ateo puedan convivir desde el respeto mutuo. Una obscenidad para otro tipo de comunidades; no sin embargo para aquella que hizo de la libertad su bandera. Aquella de la Ilustración y todo eso. La de la declaración UNIVERSAL de los derechos del hombre y del CIUDADANO. Nos suena?
Todo empieza no la libertad religiosa. Curioso? En absoluto. La religión es la que delimitaba las fronteras, la que daba título de ciudadanía, aquella que provocaba el pavor en los otros. Es duro. Hay una idea del hombre? Octavio Paz decía que “el hombre son Los hombres” Claro. No es lo mismo la respuesta para unos que para otros. Pero en el escrito al cual respondo subyace una idea totalitaria grave. Quizás la más totalitaria de todas. La madre de los totalitarismos, vaya: aquella que presupone al ser humano sólo como hijo de una comunidad. Pecado mortal. Desde Jomeini a Franco; desde Hitler a Castro, ese tipo de explicación del hombre como individuo servidor de la masa es la que más ha contribuido a la infelicidad de todos. De echo, la lucha por la libertad individual se ha centrado principalmente por terminar con aquello que hacía del hombre un esclavo y así sublimarlo como ciudadano. El autor del escrito al contrario piensa en un mundo plagado de micro o macro comunidades en las que el pensamiento más salvaje sea considerado respetable. Es manido el ejemplo de la ablación del clítoris. Oponerse a ello es etnocentrismo? El autor del escrito no podrá ni siquiera poner un pero a esta actividad porque sería caer, a su juicio, en la dictadura ideológica que occidente (según él) practica.
De lo que no se da cuenta es de que precisamente el sistema político occidental es el único actualmente y a lo largo de la historia que ha tratado de acabar con el etnocentrismo, declarando a todos “libres e iguales”. La civilización es fundamentalmente antiétinca, por eso de la crítica a los nacionalismos que él considera baladí. No hablo de que Yahvé sea mejor que Alá o que el cristianismo sea superior a la religión de los zulúes. Todo viene de un grave error intelectual. Imperdonable: Considerarnos a los defensores de occidente como monstruos sin corazón ni perspectiva. Nada más lejos, al contrario, simplemente.

jueves, diciembre 29, 2005

Te Tengo En La Cajita (de Pierre Victor)


I

- No encuentro sintonía con el interlocutor. Hablamos en dos tonos distintos; nuestros mensajes se repelen mutuamente. Hay ardor en los discursos, simbología extraña que se agota en el aire y no fecunda. Las elegías, los estudios, un concepto innecesario o lagunas intelectuales. Valdrá la pena acomodarse al debate? Somos más de mil, importantes piezas para el puente; si el quejido da fruto.

II

- Lo que sería al final un acto ridículo; hablar con emoción de las obras clásicas. Formular: “Y qué bien describe Dickens al proletariado inglés” , “Las Brönte son taaan inteligentes” O cosas por el estilo. Vamos, abrigarse en los deseos de otro, calcular los beneficios morales, la virtud de rodearse de una determinada ideología cómoda. Hay que optar, no cabe duda y la situación ya está corrompida de todas las maneras posibles.

miércoles, diciembre 28, 2005

Grupusculos


- Que se nos acabó pronto la ilusión por el método y la novedad. Que despacio equilibramos las fórmulas, las alabanzas. Desaparecer o no en alguna capital administrativa, en un banquete oficial. Cansancio del que espera tu nombre o tu sonrisa. Hay que aprovechar las llamadas de la Guache Proletarienne o de la VLR, que como sabéis es más anarquista, menos dogmática que el maoísmo… Maoísmo. Una novedad que Simone no supo descifrar correctamente. Me gustaría una velada con Alain Geismar, para hablar de la creatividad de las masas o del interés por el obrero- intelectual. Somos la generación destinada a acabar con el posmodernismo. Ni siquiera Glucksmann es un traidor como nosotros. No hemos heredado más que su amor por el trabajo imposible. Qué bien suena: Alain Geismar. El antiguo líder de la organización ilegal… Es un movimiento de placer.

miércoles, diciembre 14, 2005

Coram Monachis

- No te venció el tiempo, ni los electrodomésticos. Es habitual encontrar situaciones como la que ahora atraviesas: Un hombre, una mujer, qué fácil resulta encontrarse bien, qué manera de olvidar el progreso de uno, la idiotez de muchos. Caen las generaciones en el fuego de vez en cuando. Dios sabe y, con su silencio, sabemos, con su presencia se estremecen los ejércitos. Vida tras vida, función tras función se saborea el discurso de una época. Schiler, Bultmann, un argumento de Küng. Está el catolicismo ya en el Nuevo Testamento? Hay ideología en Jesús? Hoy te entono más fácilmente, te comprendo incluso. Envidia de Tubinga al fin y al cabo. Deber o deberes, uno para los otros, yo para ellos, tú para mí. Tus invisibles pecas muy cerca. Hay en Merton una curiosidad urbana, un paseo por la ciudad dormida. Tú me hiciste olvidar un día los jardines de Gethsemani, pero el futuro parece más fuerte. Conseguiré burlarme de Leo Scheffczyk? Y oponer esto a ti cuando te vea.

lunes, diciembre 12, 2005

Las Mentiras De Bush

I

- No quiero pasar a la habitación, señor, prefiero quedarme aquí, observando a vuestras hijas desde la ventana, apreciar vuestra colección de bastones, informar al servicio de mis apetencias. No, de verdad, si entro no saldré más, usted lo sabe; me encerraré, adoptaré una virtuosa imagen de ortodoxia, elaboraré certeras teorías sobre la necesidad o no de un sistema político se-cu-la-ri-za-do . Venga, veamos los establos... No me mire con esa cara, señor, usted tenía esto previsto y si no, dígame el motivo de la carrera de mañana.


II

- Cada época posee su pecado. No hay fuerza en la nada, en la historia fría y material de las monedas, de los estandartes. La estructura de pensamiento necesita del pecado como antítesis de su finalidad. Un pensador debe fundamentalmente evitar el pecado como acción pero conservarlo como opción. Siempre se trata de homilías (algunas sin evangelio) que atraviesan los espacios, las tierras como bendición y como alivio; sin duda es infinito el trasfondo que permanece, pero “el duende” cambia los muebles, las formas…No hay imagen eterna que alienta lo profundo del hombre, la anécdota de Dios.

miércoles, diciembre 07, 2005

I´m Old Fashioned

I

- Como un marqués seductor de camareras, espera aburrido en su alcoba el capitán: No hay dominio que merezca tal despliegue, piensa, es todo demasiado “puntual”.
A mi me da que hemos dejado pasar el tiempo, y nos hemos habituado a la esperanza. Antes de irse nos prometieron una señal, pero de eso hace ya muchos años; algunos dedujeron engaños, otros lo pasan mal mirando al cielo. Las mujeres de la ciudad nos instan a olvidar: “os tomaron el pelo, chicos”, pero qué hacer? Si les hacemos caso podemos acabar como pilares de sal, un escarmiento para los incrédulos.

II

Una cadena de normas, de prohibiciones. Si un león tuviera a bien encontrarnos y caminar a nuestro lado para olvidar el tedio y la angustia. Qué tipejos acuden a vosotros con ánimo de interés, con elementos diferenciados?
Mentalmente me halago y levanto un nombre y lo cambio por otro y siempre me pertenece el tiempo que habito y dispongo de él a mi antojo con evidente obsesión literaria pero invisible queda en tu espacio.

sábado, diciembre 03, 2005

Habitacional.

- Somos un elemento natural desproporcionado. Habitamos el tiempo como de corrido, con símbolos extraños al tacto y al gusto. Perecemos en horas religiosas, en pijamas prestados. Siento decir que le damos asco al mar y a la tierra. ¿Solución? Debemos encontrar un depredador. Uno que nos aceche para arrancarnos los ojos; que nos asalte y nos muerda en el cuello estrangulándonos, y luego le de a sus crías pedazos de nuestro cuerpo. Alguien despiadado, y sobre todo observador, científico y agnóstico. Un sucio león, un extraterrestre, Dios mismo. Representamos una plaga para el cosmos, una ideología dominante y parásita. Un virus en epidemia al fin y al cabo. ¿Tan difícil es encontrar a alguien que nos hinque el diente? Bueno, aunque a decir verdad, también podríamos hacerlo civilizadamente y entrar en un sorteo.

Un Perro Después Del Amor- Yehuda Amichai (1924-2000)

-Cuando me abandonaste
dejé que un perro acercase su olfato
a mi pecho, a mi vientre, y lleno así de ti
corrió sobre tu rastro.

Espero que desgarre
los huevos de tu amante y le arranque la verga
o vuelva al menos
trayéndome tus medias en los dientes.

(Traducción de Jose Ángel Valente)

viernes, diciembre 02, 2005

Garrapata

- Habernos amado un mes, quizás semanas, o unas horas, mantendría atento al lector. Apostaría por tristes despedidas como de cuento de Joyce, dotaría al texto de una melancolía justificada. Pero un par de brazos, de ojos, algo en el pelo…no bastan. Sabemos de la crueldad de una charla a deshora y respetamos el ritual del romance. Pero al irte con otro, has festejado lo que nos debíamos: que sólo puedo torcer la cara cuando alguien me habla de June Miller.

Mientras Entrevistan a Daniel Brühl.

- Las cometas en la playa desnuda se parecen unas a otras como placas de sol. Se mecen en el viento, desconocidas al que mira, con ese bailoteo grave. Acaban los niños por aceptar su inútil juego en un invierno de otros, en un trazo permanente de imaginación y crueldad, en un intento por quedarse solos, sin la acritud del pueblo homicida. Veo tratamientos de café o de nombres y no dejan lugar a la duda: saber que el sacro imperio romano-germánico existió antes incluso de 1988, que la memoria es refugio de saber, que no hay límite en el gozo o en el deseo… Docenas de individuos antes que tú, James, y muchos otros después; participa del origen o púdrete en el nicho. Nadie como nosotros para recoger los frutos del saber, la mística de la violencia.

jueves, diciembre 01, 2005

Contrainformación

- Una temporada, una estación de posibles figuras oníricas. Debido a todo este silencio que acomete y nos asienta en el mundo, somos más hombres, más responsables (si me dejan utilizar el término) y capaces de todo, hasta de huir o elaborar absurdas teorías.
Al fin y al cabo, procuremos sincerarnos el uno con el otro. Qué es eso de la magia que dices? Qué sabor tienes en los dientes? Sé que no bailas, nos han jodido!!; al fin y al cabo tú no eres Elisabeth Craig, y no escupes sangre en ningún callejón de los arrabales. Y yo, por supuesto, tengo claro mi papel en esta historia; huelga decir que no soy ningún aprendiz de fascista.

martes, noviembre 29, 2005

Reconversión Maoísta

- Voy participando poco a poco del interés social, aporto mi grano de arena en el beneficio colectivo. Cohesión y cohesión. Si señor. Soy un recurso del Estado español. Sólo un número de multa, de tanatorio. Voy a ser muy bueno. No daré nada a nadie si no me lo pide el gobierno. Soy un juguete del destino. Y quiero deciros que me gusta, y que no me rebelaré como un rojo cualquiera. Todo esto es muy moderno. Me río de las revoluciones y de la educación en Cuba. Anda y que le den a Cuba. Protegeré a la familia en número indeterminado.

De Vuelta

Si las fronteras y las simpáticas doncellas de fin de fiesta son verdaderas, aquí que aparecen varios factores reales. Un primera revelación, la ignorancia, la vida beata, la intención de soledad que se parece mucho a otra forma de vestirse, pero con las mismas sedas.
Previo a todo esto, la mala leche; una respuesta a los que aman de verdad, sin libertad ni respeto. Una última, pues desde luego, calles y calles con individuos numerados en perfecta metáfora orwelliana.
Cómo devolver bien por mal, cómo tratar de conciliar perdón y alegría, resignación y alabanza? De todos los que cayeron alguna vez bajo otras voces singulares, nosotros nos hemos levantado, hemos esperado en silencio la adopción resolutiva de un poco de suerte, un poco de piedad, o de abandono.
Creed, al fin, que si no hubiera sido por nuestro compromiso, ahora pintarían muy mal las cosas para las comunidades del Rock and Roll.

sábado, noviembre 26, 2005

Tarde

Si el psicoanálisis va a quitarme todo adorno, vestido embellecimiento, perfume y rasgo distintivo, ¿qué me quedará?


I

- Me hubiera gustado conocer a Anaïs Nin, una noche cualquiera, en algún local de Paris, mientras la burguesía duerme. Por ejemplo, que Otto Rank me hubiera dicho: “Eh chico, mira, ésta es otra de mis alumnas, se llama Anaïs, creo que os llevareis bien”. Y más tarde beber café y licores y caminar la oscuridad bohemia como corresponde a los seres libres. Y que ella me diga: “Mañana me voy a América, ya te escribiré si tengo tiempo”. Y quedarme solo y recordar qué felices hemos sido.


II

- Dónde te escondes Anaïs? Sabes que te busco en cada página, en cada manto de la noche. Un sabor a nada me dice que sucumbiste como todos los otros; que como todos los otros, ahora descansas bajo alguna higuera. No puedo creerles Anaïs, y confío en encontrarte tras alguna esquina europea; viajar a tu lado y que mi cobardía te divierta y me digas: “Vamos, la fiesta debe continuar” y me empujes por entre los fantasmas de otra generación. Lamento no encontrar sino abandono, cafés vacíos, escobas de madrugada. Mira que si vuelves, Anaïs, iré a dibujarte, compañera, bajo el sol de algún domingo en Louveciennes.

viernes, noviembre 25, 2005

Quaerite Primum Regnum Dei

I


- A fondo y descaradamente, como sólo un hombre puede hacerlo y despacio, para que no digan. Las manos sobre los muslos; hay que intentarlo. Alguien llama a la puerta muy de tarde en tarde. Que no sigan por ese camino, que se trate únicamente de visitar alguna vez si otros lo hacen. Nosotros preferimos huir siempre a perecer de luz y sonido. Si es que al final todo ofende al espíritu con la dulce cotidianeidad de la mente a secas.


II

-No pasar por gitanos, los que se hinchan a escupir a los otros, a expulsar a todos los mercaderes. Esforzándose por creer, por creérselo: que nunca es suficiente una vela para iluminarte.


III

- Destaco el honor de ser parte de esta casa y de poder llevármela si yo quiero.



IV

- Retraso de dos meses. Ahí es nada. Una noticia interesante, una fórmula de vida activa. De acuerdo con nuestra moral, nuestro orgullo y dedicación. Finalmente uno vuelve a los amigos cuando descubre la levedad de cruzar una esquina cualquiera.


V

- Se parte de una lógica evidente: sólo se cae una vez; un buen avance de honestidad científica. La sangre llama a la sangre. Un atraco o un funcionario, a eso se reduce todo. Quién me ofrece sus calles, sus alabanzas? Servidumbre: Una vez estuvimos tan juntos que el aire entre nosotros era carne sola.

jueves, noviembre 24, 2005

Tirad Sobre El Pianista

- Quién le iba a decir a Bob Zimmerman en 1965 que escribiría una canción generacional justo cuando trataba de huir de la etiqueta de “autor político”?. En efecto, la primera frase de Subterranean Homesick Blues encierra toda una década de (in)sana locura cultural. A saber:

Johnny's in the basement
Mixing up the medicine
I'm on the pavement
Thinking about the government.

Y punto.

Prematuro

- En fin, debemos ser valientes a diario, no olvidar para que dejamos nuestro hogar y sorteamos mil peligros. Aún no sé que nos llevó a partir aquella noche. La vida se dispara como una ballesta, esperando el momento de que la flecha escape a nuestro control para empezar a vivir. Qué infierno de sonidos y de imágenes. Destacad los cantos de los que se fueron cuando ordeneis vuestros armarios. Todavía hoy, al cesar la violencia, nos resguardamos del frío, y me parece escuchar aquello de: “Entonces

todos los hombres de la tierra

le rodearon; pero

César Vallejo, ay! Siguió muriendo.”

viernes, noviembre 11, 2005

Ortodoxia

- Cuando Fernando Savater, Arcadi Espada o Federico Jiménez Losantos escriben un artículo, o leen un manifesto es curioso pensar que su discurso entra dentro de lo razonable, es decir, de lo que se le exige a un intelectual en la posmodernidad. No lo juzgo, a decir verdad lo veo necesario por cuanto envuelven su ideología con vestido razonable y argumentativo. No obstante, sus palabras claves, aquellas que de alguna manera simbolizan sus tesis, adolecen de verdad por cuanto manidas. Es decir, cualquier lector se distrae pronto de “libertad de expresión”, “democracia”, “libertad de mercado”, “división de poderes”, “civilización occidental”, etc. Todos sabemos que esas frases representan fundamentos políticos absolutamente fundamentales en el siglo que habitamos pero me parece que el compromiso que engendran es escaso. Es decir, salvo Fernando Savater, que se juega la vida a diario por sus ideas, el resto de intelectuales que habitualmente leemos en la prensa parecen hablar todos de lo mismo. Por lo tanto imagínense mi satisfacción al leer de cuando en cuando los soberbios artículos que suelen escribir en medios absolutamente distintos dos escritores: Belén Gopegui y Enrique Álvarez. Ella, madrileña, 43 años; él leonés afincado en Cantabria, y algunos años más. Ella defensora a ultranza de la revolución cubana, él, católico convencido. Ambos desde dos tribunas antagónicas muestran su ideología con la valentía de quien sabemos está dispuesto a perder algo, a jugarse su integridad aunque sea culturalmente hablando en pos de sus creencias. La ortodoxia de los dos es compromiso verdadero en el sentido de que simbolizan la “voz de la ciudad”, representando a los que quieren saber más de otros mundos y menos de lo mismo de siempre.

lunes, noviembre 07, 2005

One too many mornings

- Sarah dejó la bicicleta a un lado de la valla y se acercó despacio. No quería que la descubrieran así que pasó sigilosamente por entre los rosales y se asomó a la ventana. En ese momento Roger se afeitaba canturreando. “Maldito cabrón, no siente nada”. Una situación delicada. Todos comenzamos por saber que nuestra pasión, nuestro hambre es posible dominarlo pero no en todo momento y en todas las situaciones. Sarah sabía esto bien pero no dejaba de pensar en todo lo perdido, en lo que se echa de menos cuando el que una vez pensó en ti, ya no lo hace más. Qué labor la del tiempo que integra la infelicidad, el grito, la destrucción y no le afecta, hasta le da confianza para volver a amar.

sábado, noviembre 05, 2005

Del Juego

- Dotamos a todo de personalidad. Desde niños buscamos la esencia del ser en cada situación, en cada lápiz, cada material de trabajo, un cuadro, una obra de arte. Pero sin más, como creyéndonos el juego que, impostores, mantenemos vivos durante toda nuestra vida. Un acto cualquiera se vuelve fértil si en su fantasía imponemos nuestra dosis de creación. Incluso el paseo parece inspirarnos sabiduría, contemplación. De ahí Thomas Merton y su cotidiana pelea contra el aburrimiento. Se obstinó siempre, en vez de castigar y huir de su tedio, en sacralizarlo, solemnizándolo en pos de una idea acaso inútil o innecesaria. Un paseo por la Abadía de Our Lady of Gethsemani en Kentucky, bajo los árboles, leyendo un pequeño misal refleja lo poco que nos conocemos y el disfraz que nos cubre cada vez que creemos encontrar “la fiel idea”. Todo finalmente descansa en la idea de personalizar. Y personalizar significa: humanizar. Y ahí aparece la revelación. El asunto de Dios, el problema de Dios es el problema del Hombre.