viernes, marzo 09, 2007

Vuelta

Aunque el programa me parece cutre, las imágenes del de Galapagar toreando a cámara lenta, para mayor gloria del paladar, son indispensables para irle tomando ganas al año taurino. El año de su regreso.

martes, marzo 06, 2007

Recóndita Armonia

Now to awake husked of gestures and my joy like a cave

To the anguish and carrion, to the infant forever unfree,

O my lost love bounced from a good home;

The grain that hurries this way from the rim of the grave

Has a voice and a house, and there and here you must couch

and cry.

Dylan Thomas (fragmento del poema: "If my head hurt a hair´s foot")

lunes, marzo 05, 2007

Aclaración para S. y B.

- A mis amigos no les has gustado nada el texto que publiqué en este blog bajo el título: “Kibbut Walter Scholem”. Lo entiendo. Pequé sin duda de desconsideración al escribirlo el mismo día en que no asistí a mi cita bimestral (o trimestral) a Madrid. Simplemente me gustaría aclarar que no son ellos “mis amigos integrados en el sistema”. No suelo justificar mis textos, ni siquiera explicarlos. Responden casi siempre a una intuición, a una forma de expresar mis ideas sin tener que dar cuentas a nadie. Me reservo, incluso, la posibilidad de contradecirme o de forzar la moral hasta el límite. Pero esta vez es diferente porque no quisiera dar la impresión de que mis mejores amigos madrileños (¿o amadrileñados?) son un lastre o algo por el estilo. Así que me tragaré mis principios por esta vez y a continuación dedicaré un espacio en este Catedrales de Hueso a un breve comentario de texto.
Últimamente vengo leyendo un maravilloso libro de Roberto Bolaño titulado: “Los detectives salvajes”, editado por Anagrama (Premio Herralde de novela). En ese libro, uno de los protagonistas principales, Ulises Lima, se nos presenta como un clásico tarambana, un ser parásito que vive de sus amigos y del recuerdo de tiempos mejores. En uno de los capítulos, dicho personaje visita Israel y se aloja en un pisito donde viven unos amigos suyos que, pronto, comienzan a incomodarse por la presencia del inoportuno huésped. Pues bien, dicha imagen, me supuso tal impresión, tal necesidad de demostrar (demostrarme) que yo no iba (no podía) acabar así, que redacté en apenas cinco minutos aquel texto breve en el que expresaba mis temores y mi determinación por no convertirme en el “tío guay” de los hijos de mis amigos. Comprendo (también me lo temí poco después de haberlo escrito) que en mi grupo madrileño se hayan sentido identificados, pero no es el caso.
Está claro que mi texto forma parte de un futuro no deseado, de una situación que no espero ni para mí ni para ellos. Son la gente con la que siempre quiero compartir las cosas, con las que quiero pasar el rato conversando, saliendo por ahí, riendo (me estoy poniendo cursi, ¡basta!). Hoy por hoy, ni me he cansado de ellos, ni les considero arena que soltar por ninguna borda (ni hoy por hoy, ni nunca, la amistad es una carrera de fondo). Al contrario. Sólo espero volver pronto. Desde aquí un beso a todos: ¡ABAJO EL SISTEMA!

sábado, marzo 03, 2007

Kibbut Walter Scholem

- Siempre tienes que estropearlo todo… No quiero ser Ulises Lima, no quiero aparecer de improviso, sin cambios en la cara, defendiendo lo mismo de siempre, atravesar el mundo, ciudades, quedarme en los sofás de mis amigos integrados en el sistema. No quiero encontrar miradas de reproche, lastimeras muestras de una amistad agotada. No quiero que me sirvan una taza de café o que me den dos mantas por la noche, y que piensen: “Está igual que siempre, no nos afecta, nos divierte su espíritu aventurero”. Y, sobre todo, no hablar de arte, de libros, de películas, cuando a ellos ya se les ha pasado la fiebre y sólo viven un presente de carne y de balances. No voy a ser el tío de los niños, el que les cuenta historias disparatadas. Voy a cumplir con una obligación profesional.

jueves, marzo 01, 2007

El Día En El Que Volvió José Tomás

- La ciudad respira cine, eso está claro. Y nosotros, como habitantes-actores, hemos ido adoptando los movimientos, las manías y nuestra respuesta al drama, siempre tan habitual en el nuevo siglo. Nos persiguen las historias; aparecen de improviso tras cualquier esquina, parecen someternos a la sorpresa, como si existieran espectadores más allá de lo evidente. Lo he pensado durante los últimos días. Varias veces. La primera, cuando aquel hombre me contó lo de su mujer con hilo musical de fondo, hilvanando su relato en perfecta comunión con la suave melodía.

1

La mesa del mostrador dibujaba una figura cuadrangular. Los libros se apelotonaban por encima. El muchacho, concentrado como estaba en la lectura de los títulos (“El extranjero”, “El evangelio de tolstoi”…) no parecía percatarse del único argumento interesante del local. Un hombre, el dependiente, sentado si atender a los clientes, incluso dándoles la espalda, se mostraba sereno, razonable con el/la desconocido/a interlocutor: “Sobre todo no vuelvas con él por lástima”. Lo repitió varias veces como si con repetirlo fuera agigantándose su personalidad. “Volver por lástima sería TERRORÍFICO”.

2

Fue todo muy rápido. Cuando ya la tarde se cerraba en aburrimiento, en sinsentido de otro día, una mujer, representando un texto de Fernando León, casi abronca a su amiga: “Y si vuelvo a Ecuador, ¿de qué vivo?”.

sábado, febrero 24, 2007

Canon

- Buceando por la red, ni siquiera demasiado profundamente, encontré una entrevista concedida por el grandísimo escritor Roberto Bolaño poco antes de su muerte. En ella, interrogado por Mónica Maristain, el chileno dio su lista personal de libros queridos.
Ahí van:

1- El Quijote.
2- Moby Dick.
3- La obra completa de Borges.
4- Rayuela, de Cortázar.
5- La Conjura de los Necios, de John Kennedy Toole.
6- Nadja, de A. Breton.
7- Las cartas, de Jacques Vaché.
8- Todo Ubú, de Jarry.
9- La vida, instrucciones de uso (George Pereç).
10- El Castillo y El Proceso, de Kafka.
11- Los Aforismos, de Lichtenberg.
12- El Tractatus, de Wittgenstein.
13- La invención de Morel, de Bioy Casares.
14- Satiricón, de Petronio.
15- La Historia de Roma, de Tito Livio.
16- Los pensamientos, de Pascal.

No es necesariamente una lista ordenada por criterios de importancia.

lunes, febrero 19, 2007

Consagración


- Cada noche oscura, en la breve importancia de las almas, que no significan, no proceden en este mundo moderno, y está bien que así sea, encuentro de ti otra esperanza rota. Como cuando paseábamos Pablo Iglesias arriba, ya perdida la ocasión, ya en pasado la hueca intimidad de los (aún) desconocidos; o en la perpetua verbena de celebración y de amistades. ¿Cómo no caer en la literaria fórmula de la repetición, en la idealización que no termina?
Nos imagino un domingo cualquiera, entre la muchedumbre, llena la plaza de puestos de venta, sin dinero en el bolsillo, acaso cogidos de la mano, o con muestras de tacto entre los dedos. Te imagino regateando con la encargada, probándote un sombrero imposible y riendo, sí, riendo con esa risa tuya de muy de mañana.

Me sabe mal no conocerte. Limitar la memoria a una construcción de pocos pasos. No saber de ti: lo que te gusta, tus opiniones políticas, tu manera de categorizar a los individuos.

Mira, voy a tener que entrar ahí

y simular que me interesa.

miércoles, febrero 14, 2007

Mayor


- De entre la hierba urbana de la tarde, de entre la soledad o la promesa que se van agrandando por dentro, en una intención de prosperar y ser felices, podemos salir a divertirnos. ¡Ay!, qué destrucción la de los hombres, que reemplazan su carne por una imagen, una sonrisa. Porque el amor deja de ser y se aleja o no viene nunca si se piensa demasiado, si se empeña en glorificar, en ser algo más que compañía y placer.
Rápido el canal de la ciudad, en su eterna presencia, en su mendigo y su hotel de barrio, permanece sin más historia, sólo con la voluntad de parecerse, de igualar su pasado y su futuro, y avanza en silencio como una ballena de respiración mentirosa, artificial.

En vano hallarás a la mujer de la fotografía, a la dueña del secreto que no se resigna a su naturaleza irreal y va apareciéndose en cada nueva versión de lo atrayente.

sábado, febrero 10, 2007

Despertar

- No hay nada malo en ser precavido. Entrar en las tiendas con ojo, ciudarse de amistades inconvenientes. Uno pasa por ser lo que los demás deciden. Aunque quizás la pregunta no sea si hay paraíso entre la mediocridad, la asfixia que nos produce la Nación, sino si el problema es nuestro, si más allá de las fronteras ibéricas el espacio es más libre, más sensato. Porque el progreso se resume en sensatez. La que trata de explicar el mundo sin la intervención de dioses o titanes, la que va trabajando poco a poco la tierra y el saber para que sea útil, para que nos sea útil. La gran afrenta de cualquier creyente es no comprender que alguien pueda no creer. Los que buscamos algo de aire nuevo, algo que se aproxime a nosotros y nos sea familiar y cómodo, al menos que sepamos reconocernos en su imagen, somos siempre proscritos, imbecilizados por la corriente de la Transición española, que siempre se justifica, siempre sale a flote y nos observa entre enfadada y poderosa: “que nadie se atreva a tocarme”, y va gritando: ¡maldición, maldición!... ¿De qué tengo la culpa?, ¿Por qué ese discurso que se me antoja facilón y difícilmente creíble se va asentando, se pega al hueso y ahí se queda como si nada, como una idea indiscutible?. Estamos en el mal camino y nadie va a ceder nada, nadie va a poder explicarse, los gritos confundirán la verdad con la mentira, el esfuerzo con el interés: NO HAY MATICES. FACHA, FACHA….ROJO, CANALLA… ¿Es la guerra civil? En absoluto, es algo más terrible: es nuestro sino. Algo que nos han dejado y debemos cumplir para morir a gusto, o, al menos bien, como muere un español.

lunes, enero 29, 2007

John


“De todos los jugadores de tenis es quien tenía el mayor potencial, pero no fue capaz de aprovecharlo al máximo. Estoy seguro de que se habrá pateado más de una vez por no haberse convertido en el mejor de todos los tiempos. Creía en mejorar jugando e ignoraba la práctica. Si hubiera entrenado normalmente como los todos los profesionales, el cielo era el límite.” Matts Willander

sábado, enero 27, 2007

Reciclaje, RECICLAJE


- Aún la insistente marcha, la fuerza mayor en número y en determinación fuerza la misericordia, previene del dolor y la injusticia… ¿injusticia?, quizás sea mejor decir “cobardía”: Nadie es perfecto.
Mientras la ciudad duerme aún en seguridad y costumbre, acaso tradición de fe o de secretos y se amplía el horizonte de luz mañanera y se cambia lo bueno por lo urgente… Ahí, sólo ahí (o entonces), entre la mala hierba y la hierba digna, bañándose en la niebla del nuevo día, un sujeto, un ejemplar de barro, como todos, envuelto en su equipaje hecho con prisa y sin el calor de una hoguera, apenas despierto y decidido, abandona la ciudad indiferente a la escena.
Muchos espejos de comedia o minúsculo sustento han quedado lejos del buen pensar, de la serena aceptación de un nombre y una circunstancia.

-Un camino largo que la señal ampara.

-No voy a echarte de menos. Tu elección me sabe a poco.

Una despedida que suena blanca, que parece nada, en la voz de Nina, cantando “Don´t explain”.

miércoles, enero 24, 2007

Colores

- Cuando el poeta norteamericano de origen judío Robert Lax decidió convertirse al catolicismo, un amigo le comentó: “Lax, si te pusieras barro en la cara ya serías las tres cosas que mas odian los sureños”… Me viene a menudo esta anécdota a la cabeza, sobre todo en estos días que vivimos de gran frustración ideológica y excesiva militancia estética. Hay una profunda raíz moralista e injusta en nuestro país; una intención de separar las ideas también por emociones, por adherencias artísticas o gustos literarios. Para los más canallas, los más superficiales (siempre son los peores los que se colocan a la cabeza en estas cosas, como diría Hayek) es fundamental no sólo pensar distinto, sino hacer de la vida un mosaico de lugares comunes que los diferencien, los alejen de los otros, de aquellos con los que no pueden coincidir en nada (¡Por Dios!). Así, una vida activa políticamente desde determinadas posturas es inseparable de comuniones de dudosa (al menos) coincidencia con el fin pretendido. Actos de fe, sin duda alguna.
Por eso, a medida que el tiempo pasa y parece que las viejas luchas culturales murieron con Mao y el 68, van surgiendo como de la nada peligrosos portavoces, absolutamente despreocupados de los problemas reales de la gente, empeñados en convertir los gustos, los gestos, la estética en armas, en uniformes.
Pues bien, como yo no estoy de acuerdo con nada de esto y dispongo de este espacio para escribir lo que me parece ( lo que me ocurre y se me ocurre), me siento obligado a plasmar, cual Tesis de Wittenberg, mis lealtades, mis apetencias:


1- Soy del Real Madrid
2- Me gustan los Toros.
3- Me gusta la opera.
4- Creo en el derecho de la COPE a decir lo que considere oportuno.
5- Creo que Lluis Llach es el mejor cantautor español.
6- Me gusta el cine americano.
7- Considero que el cine español (salvo excepciones) está alejadísimo de la sociedad a la que pretende representar (por eso, se demuestra que ni lo pretende, ni la representa).
8- Creo que el tema eutanasia merece, al menos, un debate.
9- No creo que deba darse religión en las escuelas.
10- Creo en la despenalización de las drogas, al menos las blandas.
11- Prefiero leer a Savater que escuchar a Carrillo (mil veces).

(Escribiré más si se me ocurren más cosas).

miércoles, enero 17, 2007

Oportunidad


- Acercarse en presente para compartir un momento de duda, una unción de enfermos sin contacto que sirva de consuelo, quizás no de solución para un hombre que se duele. Nada de objetividad, la duda de existir bajo cualquier trozo de tela, sin un remedio de cotidiana pasión o buen descanso.
Una imagen preferida que mantiene la opción de no mostrarse, de saber más y, por ello, mirar la tentación como quien mira un cuadro. ¿Se pasa del deseo a la huida, al entramado de mentes a un tiempo, sin solidaridad por el que se sienta a un lado y podría (sin duda) no sentarse, y morir sin ocupar su hueco?
Bajo el apego que ata y nos enseña el trozo de carne que nos va cobrando y sugiere su dominio, pero sin risa, como algo debido acaso.

Pero ¿hay posibilidad, más allá de cualquier sueño de huérfanos? La carne, la carne

Y por repetido, nos esforzamos. Sí.

martes, enero 16, 2007

Jabalíes

- Fernando Savater dio ayer en el clavo durante una entrevista concedida a CNN+. Al ser interrogado sobre la última manifestación en Madrid, Savater se lamentó de la inoportunidad del lema. Para el filósofo vasco la época del “Paz, no al terrorismo” parecía ya superada. Nuestro avance en el conocimiento de las raíces y la problemática de la vida en Euskadi, nos había llevado (les había llevado a los constitucionalistas) a oponer a la demagogia nacionalista, no sólo lo que no querían (terrorismo, ETA, miedo), sino también (y fundamentalmente) lo que sí querían; a saber, la defensa del Estado de Derecho, de la Constitución, etc. O sea, una puesta en orden de sus convicciones y una determinación por no callar ante el clima adverso (y hasta asesino) en el que vivían.
Para mí, darme cuenta de la situación que en pleno siglo XXI vivía un territorio vecino del mío, la demagogia con la que la izquierda trataba este tema desde la prensa “más prestigiosa” y las sempiternas fórmulas liberticidas de “hay que reconocer que hay un problema político no resuelto” fue una particular caída de Damasco. Para un adolescente por aquel 1997, año del asesinato de Miguel Ángel Blanco, observar cómo desde los comunistas a ciertos sectores de la cultura y del arte se silenciaba el clima de miedo que el 50% de los habitantes del País Vasco vivía, cómo los miembros de la Inteligencia española más sensibles al hambre en el mundo o a la intervención en Irak estaban inéditos en la lucha y el compromiso contra el terrorismo, fue un cambio absoluto de quien, hasta ese momento, pensaba que la izquierda siempre tenía la razón y que la derecha merecía no sólo una derrota electoral tras otra, sino el desprecio más radical.
Y lo han vuelto a hacer. Como si no hubieran aprendido nada desde los años 70, invocan la paz (la PAZ) como un bien absoluto, sin analizar lo real de la destrucción moral (y física) de la convivencia en el País Vasco español. Actores y escritores que antes no firmaron ningún manifiesto contra ETA y contra el régimen artificial nacionalista creado a su imagen y semejanza, por no apoyar al entonces presidente Aznar (sí señor, a eso llegó la nausea), hoy se rodean de una legitimidad falsa, de una sensibilidad de hojalata para lanzarse a la calle con un propósito bien claro: echar una mano al gobierno.
“ETA, tus atentados contra los trabajadores sólo beneficial a la derecha” rezaba una pancarta del Sindicato de Estudiantes. La derecha. A eso se resume todo. Para muchos es la principal enemiga. Y ETA sólo son un puñado de lunáticos bienintencionados. Da asco. Y da pena.
¿Va quedar algo que rescatar del naufragio?, ¿Podremos construir desde la ausencia de valores?, ¿Rescataremos la democracia o, más bien, mantendremos un prudencial silencio mientras el Gobierno se apoya para seguir en el poder de los sectores más cercanos al fascismo, al racismo de la ultraderecha europea (los nacionalistas)?, ¿Hay salida?.

sábado, enero 13, 2007

Aviso Sobre Comentarios

- He abierto este blog para que todo el mundo, sea o no usuario, pueda comentar si lo desea.

viernes, enero 12, 2007

Mar De Tierra


- Para los que han sabido hacer de sus manos un medio, un saber que transforma el entorno y lo hace trabajo y materia. Para los que realizan en silencio una labor de años para dar con el objeto deseado sin más compañía que la propia serenidad y el amor por el arte. Para todos ellos, mi envidia, la envidia (¿sana?, ¿puede serlo?) de quien al escribir quiere mostrar y no puede sino simular una alegría que no se queda más que en descripción de verdad o superficialmente comprendida. Mi admiración crece desde la sospecha, la intuición hasta lo más seguro durante el visionado del estupendo filme-documental: “Mar de tierra”, producido por TV3 y que cuenta de manera serena, elegante, espiritual casi, el trabajo que el artista español Miquel Barceló realizó durante dos años en un taller de Vietri, Nápoles, sobre una piel cerámica para vestir la Capilla de San Pedro en la Catedral de Mallorca. El mallorquín, poco a poco compone, en sus manos la obra que cobra vida, que deja de ser idea para ser forma y siempre eterna en una realidad que no sugiere, ni roza, sino que va quedando para siempre en la cotidiana visión, incluso involuntaria del espectador. Ahí mi envidia. Creo que la experiencia creadora, si no es física, si carece de inmediatez y de fuerza transformadora de una materia prima real (no simbólica ni imaginaria) no llega a penetrar en lo profundo del hombre. Dice Barceló: “Creo en el arte, no en la historia del arte”. Por supuesto es una frase digna de quien se mancha antes de observar, de quien conoce de los huecos sucios y laboriosos de la cerámica, de la pintura. No puedo sino emitir un suspiro al verme, tan limpio, tan moderno ante este ordenador, donde las palabras se plasman en una lejanía sin tacto, en un monstruo de aparente elegancia y sólo un poco (un algo) comprendido, compartido. Barceló entre los muros sucios del taller, entre sus pinturas derramadas sobre el suelo y sus manos. Dice que le gusta trabajar con música y, de esta manera, desde esta suciedad que es trabajo y es arte (feliz síntesis del espíritu, de la religión de la que está tan cerca) toma un CD y lo introduce en una moderna minicadena. Y vemos la guerra en Irak, los periódicos que nos hablan del Premio Príncipe de Asturias concedido al artista, mientras éste, en una verdad casi de celda, continua con su labor, tocando la vida para que sea obra, para que sea para siempre. ¿Qué nos queda si el arte es de los otros?, ¿Escribiremos?

martes, diciembre 26, 2006

Moral 4

Hasta en mis sueños te me has negado,
y sólo me has enviado a tus doncellas.

Ezra Pound


lunes, diciembre 18, 2006

Aviso

- El daño que hacen las palabras cuando se dicen de refilón, cuando no se agotan en el argumento sino que pretenden simbolizar, plasmar lealtades, a menudo, irreconciliables. En España no hay guerra civil. No hay muertos ni siquiera se oyen disparos por las calles al anochecer. Nadie pide socorro ni ha de esconderse de de los implacables sicarios tan célebres en la historia de nuestro país. Aún las amistades trasmiten paz y no desconfianza.
Pero el carácter crédulo del español (ya se sabe: “todos curas o todos a matar curas”) dispone contra la inteligencia, a favor siempre del culto personal, de la admiración por doctrinas interesadas o, más directamente, dañinas. No hay ciudadanos, eso es tan real como la tierra que pisamos, y lo saben los empresarios, y los portavoces, los voceros oficiales que, aún hoy (parece mentira) crean opinión y no metafóricamente: emiten opinión y saben cómo vestirla de lenguaje para que el pueblo la haga suya como una oración aprendida a base de repetir y sin sentimiento.
Lamentablemente, los años que han ido pasando desde la muerte del dictador de nombre impronunciable, trajeron un nuevo pensar, una nueva estética mal llamada progresista que fue convenciendo, increíblemente, a los sectores más cool de la izquierda española, de que las ideologías nacionalistas, independentistas (en otros lugares de Europa consideradas de extrema derecha) eran parte del programa alternativo y social que debían ofrecer. Ahora callan ante la libertad que se hunde en Cataluña, ante lo grotesco del BNG en Galicia o ante la conversión de la sociedad vasca en un pueblo terriblemente calado de inmoralidad y de nazismo. Y lo que parecía a priori, imposible: convencieron a la izquierda española para que procediera a la efectiva destrucción de su país, utilizando una tras otra, toda una gama propagandista para que los españoles se avergonzaran de vivir juntos, de la historia que los había hecho caminar en la misma dirección. Esa historia (por supuesto a menudo canallesca, como la de tantos lugares) que de traer un buen mensaje de unidad de lo diferente, ha pasado a ser simple río que apedrear como costumbre.
Los nacionalismos lograron, con sus reivindicaciones, normalizar su cultura durante tantos años maltratada y silenciada. Pero las oligarquías políticas y económicas de dudoso origen y terrible meta exigieron más poder, más control, más influencia. De la manera más desvergonzada se fue aceptando el lema descentralizador como futuro libertario y democrático…y racial, ¿por qué no? Cuando sólo escondía reacción feudal. Mal asunto.
Hoy, entre las voces cada vez más altisonantes, se exige una respuesta moderada, más en línea europea (de la buena Europa) que traiga por fin aires de libertad y ciudadanía a este país tan lento en el progreso pero tan capaz de unir y resucitar de cada hueco abierto en su historia.
Pueden ser los Ciudadanos catalanes, los Savater vascos, los intelectuales honestos que no propongan la rendición y el olvido.
Y desde la izquierda, para que nadie se asuste, y desde el liberalismo, tan urgente, podremos de nuevo respirar en este país.

miércoles, diciembre 13, 2006

Biblioteca


- Lo importante ha seguido siendo la aventura de la carne, la humilde normalidad del amor entre dos solos. Y entregados. La búsqueda final de una hora feliz en la que no sea sino la comprensión de una mano o de un aliento para conocerse.

Esa realidad cualquiera de un espacio hecho de palabras, de gestos, de una mirada cómplice o de una buena contestación que van justificando la vida para no dejarla sólo responder a lo más bajo y vulgar.

Quiero decir.

No frente al espejo sino en la verdad con otros.

Decir siempre y decir alto.

martes, diciembre 05, 2006

Oración

- 1) Quizás Lula Mae y su conversación con Doc en “Desayuno con Diamantes”: Yo ya no soy Lula Mae…y el autobús que se aleja y con él toda una vida.
Puede que el tiempo de observancia, de reflexión y de abandono produzca frutos y felicidad. No lo dudo. Es más, estoy seguro, aún diría más, inquietamente convencido.
El asunto, como yo lo veo, radica, evidentemente en nuestra personalidad y las circunstancias que, lejos de completar, aíslan, frustran y entorpecen…¿No puede escaparse de esto? Claro que sí. Simplemente debes desearlo, decidirlo.
Pero es tema complicado. Derruir murallas en la búsqueda de un nuevo ritual, de una nueva mitología quizás da aún sensación de rebeldía. ¿Pero el silencio? Hoy me han dicho: T.S Eliot era un pobre hombre. Nada más claro, más supuesto, ni más tenebroso. Ya se van cerrando las salidas. Va aguardando a que estemos solos para seducir.

2) Entre toda esta luz y este ruido e imágenes que van asediando al hombre y lo confunden y le encierran la vida entre la carne y el deseo.
Mientras oigo la mentira y la felicidad impostada y la falsa libertad de quien no ama, de quien no puede amar y sonríe al referirse a libros y películas.
Mientras tanto mal envuelve la materia a tanta gente, resurge en soledad y en amargura; y la oración se ha perdido entre ondas de un sonido urbano,

TÚ, quizás…