domingo, mayo 27, 2007

Savater Y La Red De Seguridad

- En España ya no se puede hacer política. Se pudo, hace un tiempo, pero ya no. Ahora es un ejercicio que, como el amor, sólo puede hacerse con una especie de preservativo ideológico o de red de seguridad. Tal y como están las cosas, o bien te sitúas en la ortodoxia socialista (vía Prisa) o en la línea dura pepera (línea Federico). Así las cosas si tus vísceras te piden guerra sólo tienes que ser precavido y optar por una de las dos vías “canónicas”. Fuera de esas dos, el limbo: la nada.
¿Que te indigna cómo roba tu alcalde de lo público? Pues nada, dependiendo de si es de uno o de otro habrás de denunciarlo en una u otra empresa. Olvídate de objetividad, de independencia… Eso ya no tiene lugar en la nueva etapa mediática. Más pena dan los pobrucos licenciados en Ciencias de la Información, estudiantes vocacionales, ínclitos seguidores de Bernstein o Woodward y, al final, perfectos imitadores, corifeos de sus amos patronales.
Lo percibimos continuamente, en forma de insultos a la inteligencia, de sectarismo a raudales, de manipulación (des)informativa. Ocurrió con los Ciutadans catalanes a los que se les tildó (un conocido mío sin ir más lejos) de ser “lepenistas” (que ya equivale casi a calificar de “nazi” a Anna Frank, precisamente a ella…), o a la forma en la que cualquier crítica a uno u otro partido te convierte casi sin discusión en un “antiespañol” o un “facha”.
El contubernio oportunista y ferozmente antidemocrático, que personalizan hoy tanto partidos políticos como medios de comunicación, crea a doquier posturas estéticas determinadas, influyen en las conciencias políticas (y no sólo a las personas menos concienciadas políticamente sino, también a los más válidos). Verdaderos cerebros de toda clase y condición, votantes de izquierdas consideran que El País es un periódico veraz (¡el órgano gubernamental!, ¡el oficial!) y lo llevan bajo el brazo como si fuera una reliquia, un signo de progresía, un rosario posmoderno. Otro tanto pasa con los que alaban a El Mundo como guardián de las esencias informativas). ¿Hay vida más allá de está jaula de espejismos? Pues no, no la hay. La última iniciativa de Fernando Savater de crear un partido político no nacionalista y de izquierdas, capaz de suponer una alternativa a la derecha del PP y a las derivas prosecesionistas del PSE, una fuerza laica y europea ha sentado mal en el PSOE (como cabría esperar) y en el PP (que piden que se les vote a ellos como remedio contra el mal). Unos y otros apedrean dialécticamente (Ibarra ha sido especialmente obsceno en acusar a Savater de ex etarra y de asalariado no se sabe bien de quién) al grupo promotor y nadie quiere acercárseles no sea que se contagien de independencia. Insultan a Savater, y lo hacen con la mayor desvergüenza personajes de nula inteligencia e inexistente moral. El escritor donostiarra, antaño alabado como una poderosa figura internacional del pensamiento y hoy censurado en su periódico… Por todo esto, la consagración de un grupo de estas características en el mundo político serviría de lección democrática a todos aquellos que viven a gusto en el pesebre del poder, en las cloacas de la actividad política. A los que han crecido considerando la política como una forma sencilla y cómoda de medrar.

miércoles, mayo 23, 2007

E.

- Entró de improviso, como queriendo demostrar que no era, pese a todo, una invitada especial, una figura indispensable. Porque podría haber abierto ella y, así, convertirse al menos en el principio de todo. No fue así, en efecto, por suerte. Llegó a las cinco, con todo el espacio ocupado por cincuenta cabezas en ebullición. Exámenes, claro. Pasó rápidamente, decidida a tomar posiciones en un puesto que ella sabe sencillo, sin pretensiones. Pasado el rato, se levantó y cruzó la sala un par de veces. Aún me extraña que nadie, excepto yo, levantara la vista para mirarla (admirarla) como se merece. Su blusa con escote, su chaqueta oscura, sus vaqueros anchos se contonearon en un bailoteo de elegante ritmo “tic-tac”…

Luego cogí un libro y me dijo: “Una semana desde hoy”.

Y así se cocina un gusto.

miércoles, mayo 09, 2007

Dentro.

1- Leer a Savater.
2- Condenar a ETA.
3- Los toros.
4- Preferir a Albert Camus antes que a Jean Paul Sartre.
5- Firmar contra la represión en Cuba.
6- Que te mole Sarkozy.
7- Aceptar el fracaso del socialismo por “todo aquello que pasó en la URSS”.
8- Creer que los sindicatos son sólo rémoras de tiempo pasado.
9- La Globalización.
10- Escuchar con admiración a Rodríguez Braun.
11- La COPE de Losantos o la Ser de Francino.
12- Coincidir emocionado con Berlin, Hayek y Aron.
13- La meritocracia.
14- Dios o la Nada.

... ¿Para cuándo el desquite, la ruptura?,

¿la ruptura?

viernes, mayo 04, 2007

viernes, abril 20, 2007

Dreymann

- Eres un ángulo absurdo, una curva siniestra como hay tantas: un enigma. Quizás no haya secreto (como la esfinge de Wilde) y esta apuesta me degrade y no sepas entender mis chistes. Es cierto que puedo equivocarme, que no son tantas las posibilidades de reinar… Que en otras latitudes descansan hoy mujeres más aplicadas con un pronóstico más optimista. No hay duda de que lo hemos perdido. Mi biblioteca está llena de libros inútiles. ¡Tanta filosofía!, ¡tanto Fromm y Marcuse!, incluso los “Escritos corsarios” de Pasolini me los leo con interés y con ternura. Porque la historia nos engañó a todos y nos redujo la política a Zp y a Mariano.

Estoy convencido de que nuestra felicidad es lo que decía Michael Ende: una felicidad en la comunicación, en estar con otros. Ensueño de trajes marrones... Podríamos haber solucionado la RDA, y nuestros paseos por la gris Berlín Este no habrían sido tristes. Nostalgia de escritor frustrado, sí, pero de escritor frustrado OFICIAL.

miércoles, abril 18, 2007

See Paris Die

Ardes con voz de judío desterrado,
ahí en tu creación, en tu crecimiento
y en esa fatiga que enarbolas
y me enseñas sin intención y sin caricia.

Salvas el tiempo entre la carne
que pruebas y no retas
a nadie, ni crees en la virtud ni necesitas un dios.

Siembras el gusto por la calle estrecha
que te conduce y te arruga.

Saltas en feliz concentración.

sábado, abril 14, 2007

Una Curva Europea

- Todos eso círculos que dibujas en los márgenes del folio. Esa terrible estampa de niña prodigio, ¿no ves que es muy tarde? Es ridícula la forma que tienes de sorprenderme con tus toques en la espalda, la sonrisa que me chantajea, que me hace odiar el Congo, la aventura asiática. Puedes reclamar más atención, que me guste tu caminar descalzo, tu verano sin fumar. Y lo haré. Seguramente sea ése el principio de la buena vida.

No quiero cansarme demasiado entre todos esos muertos franceses. Recuperar el tiempo, la ilusión. Vamos a tener que apretar los dientes… Y tú y tus planes. No sabes cuánto te echo de menos.*



* No es nada personal.

jueves, abril 12, 2007

Primo Levi 20 Años

Si esto es un hombre

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre

Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.

Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.

O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

viernes, abril 06, 2007

Viernes Santo

- Tratando de ser generoso con la historia y, al menos, bondadoso con los símbolos (a eso se resume todo), puedo elaborar una crítica social, un ataque sin cuartel sobre el dogma que nos viene atrapando desde hace siglos. Hay algo que no cuadra. ¿Cómo pudo un ideólogo, un creador de mitologías, hace más de 2000 años, crear no sólo el símbolo, sino, además, cerrarlo herméticamente y salvaguardarlo de la historia posterior? Los evangelios advierten sobre la llegada de falsos profetas, de lobos con piel de cordero. Incluso un milagro sanador y positivo caería hoy como una pluma sobre las cabezas de los jerarcas vaticanos. Se han guardado bien las espaldas. No habrá forma de recuperar a Jesús, su idea de paz y de bien de sus “guardianes vocacionales”. Antonio Machado en una carta a Miguel de Unamuno ya lo expresa con claridad: “La iglesia tiene del Cristo lo suficiente para defenderse de él”. Y seguirán por ese camino. Lo estuve pensando hace un par de noches mientras veía el final de “La Pasión” de Mel Gibson: Ya, finalmente, aún con contradicciones académicas, con reservas religiosas y con grandes pruebas a la contra, Jesús de Nazaret es el Mesías. Nunca una aparición estelar, la creación de un nuevo orden de justicia podrán arrebatar a esa figura misteriosa de la antigüedad judía su papel en la historia de la humanidad. Tendrá el verdadero Mesías (si lo hay) que guardar sus armas, su armadura o su túnica. Volverá a ponerse el pijama. Un cambio de planes inevitable. De nuevo la literatura.

miércoles, marzo 28, 2007

Preterición

- Lo que no decimos porque tememos y no encontramos las palabras. Generalmente, sí, es que tememos y no queremos caer en una estación de oscuridad tras el júbilo. Preferimos mantener la duda, una esperanza mal alimentada sin la intención de trabajar la felicidad o lo que éste pudiera ser. Muchas veces lo he pensado. Sobra decir de nombres, de anécdotas, de alguna escalera muy transitada hacia esa habitación de intimidad que pudiera acogernos y hacernos crecer. Quedamos con los fetiches, lo cotidiano que no aporta sino memoria, un pasado rancio y, así, revivimos otro tiempo y lo pervertimos.
No costaba nada apartar la sábana, hablar al oído, compartir con ojos y manos toda la sucesión de calles y cultura capitalina. Poder enfrentar al monstruo del tedio como un sarampión infantil.
La ruina ineficaz pero muy dura. No ha sido fácil. Hoy el brillo de la nueva ocasión. Y, de vez en cuando, me ilusiona ser un secreto que te guarda la vida mientras me interesa ese mundo que vas a conquistar (¿conquistar?): dominar. Y me apasiona tu doble condición. Esa segunda opción que no florecerá pero dará que hablar y que sentir. Porque tú mantienes ese poso oculto de la contradicción.

domingo, marzo 25, 2007

Dobles Parejas

- Los caballeros y las damas del “Buen vivir”. Sabéis a quiénes me refiero. No encuentran las palabras y repiten las mismas como pequeños mantras. ¿Elegantes?... Rotundamente, no.

Me sale de dentro esta agonía de cifras y de gigantes amañados.

Los asesinatos o la crueldad de los espartanos. Comerse a los niños… Van a decir que es de mal compañero, de mal cristiano, aporrear puertas con los puños.

viernes, marzo 23, 2007

La Nada

- Este verano no se parece a ningún otro. Apenas termino de peinarme y el ruido me ciega las manos. ¿Es la libertad a la que acuden, en coro, el rico y el hombre débil? Paseo Torrevieja con cansada actitud de malditismo. Luego el paisaje cambia y ¡zas!, estoy en la carretera. ¿Es posible un sueño semejante, una ocasión de luchar por la felicidad escondida entre los labios? Voy repitiendo el camino poco a poco; primero la adecuada sensación de estar en casa, de pelear por fin por mi nuevo mundo. Más tarde, cuando la realidad surge de la nada y va tomando cuerpo y la vamos sabiendo con mayor profundidad, es la contradicción, la sorpresa, lo que no habíamos supuesto en cincuenta vidas…
¿En cincuenta vidas? Vamos, no seas ridículo, fuiste consciente enseguida: la mayor de las vergüenzas te perseguiría y, aún así, optaste, elegiste mal. ¿Qué esperabas?, ¿una palmadita en la espalda por tu rechazo a los horarios, por tu caminar desaliñado, por tu gusto por la polémica? Lo sabías, y todos sabíamos que lo sabías pero no teníamos todavía la suficiente confianza para decirte: “Esto no te lleva a ninguna parte?”
Fue la cacería del amor, también. Toda esa mentira que alimentabas como un tema recurrente. ¿Quisiste alguna vez a alguien?. Nunca te moviste, fue un mes y otro mes y todo un año palideciendo, subiendo escaleras, buscando algún rincón lleno de amigos, de ocio, horas tras hora.
Ahora todo ha cambiado ¿ha cambiado? Debe hacerlo. Eres más sabio, al menos, tus células son más viejas. Estás sereno. Todo eso debe repercutir positivamente.

jueves, marzo 22, 2007

Un Viaje Incómodo

- Estoy fatigado de tanta mala digestión. De los niños de los columpios o de las madres con prisa, de los padres por el deporte me traigo lo mejor. La imagen más cuidada y repetida. La calle en bullicio y esperanza. Lo otro, la pesadilla. Cotidiana lucha de irrealidad. Son malos momentos para las ideas. Las ideas nos están consumiendo. ¿Las ideas? O su vómito, su expulsión desde las vísceras. Me apetece volver al ring, despedazar poco a poco mi piel y que se curta lo que quede. Un viaje incómodo y un amanecer inseguro.

lunes, marzo 19, 2007

Dos Mujeres

- Toda la marea de sombras, a vararse entre la tierra y el cielo, indiferentes al dolor que provocan, al momento exacto de la imagen que se cruza perfecta entre dos carnes. Ahí la una, en repetida labor, sin apenas margen para la voz, los dientes blanquísimos; la otra, muy de cuando en cuando, sin sonreír, acaso aguantándose los huesos, protegiéndolos para el siguiente baile. Un baile, una vez en aquella sala, rodeada de ingratos colegas, pero muy seria, como ahora, simplemente. Sin moverse, sin mirar a un lado u otro. Temprana quizás o muy tarde. La vida es un capítulo doble, de dos temporadas distintas. Aparecemos muy jóvenes o muy viejos, sin cambiar de canal. La delicadeza del trato, esos modales de buena chica, educada en una casa de merienda caliente…Imposible la ebriedad entre tus manos. Ningún Gainsbourg te sonrojaría fumando o soltando obscenidades. La piedad es una respuesta conveniente.

Mientras la bella esfinge sirva de consuelo, no hay camino posible a la alabanza o al ateísmo puro y duro. Sabéis a qué me refiero. Mientras se aleja por la calle bajo el granizo cruel del norte, me retiro a pensar.

He dejado una bomba sobre tu almohada.

sábado, marzo 17, 2007

Juan Muñoz "Last Conversation Piece"

- No puede ser que en mil años no hayan aprendido a vivir. Es inaudito. Nosotros, que hemos viajado tantas galaxias, no podemos compartir su destino. Mira que nuestras formas se atrofian con el sol, hemos de pelear rápido, anunciarlo todo pero, ¿a quién? ¡Tantas diferencias entre ellos!. ¿A quién dirigirnos? Escuchan nuestros cuchicheos pero no se sorprenden. No se alejan. Esto no estaba previsto. Desde nuestro nacimiento ha sido una obligación, nunca un interés o un gusto… Que se acerquen. Deben hacerlo. Que no se engañen por este sol de mañana, por este calor que alimenta el pecho. Pronto, muy pronto.

jueves, marzo 15, 2007

Poder

(La gran mayoría de las cosas no importa, pero una anciana a quien conozco siempre predice castigos y tinieblas, y sus profecías importan, aunque quizá no se cumplan nunca. Éste es un motivo por el que no me preocupo mucho, pero me gusta decirle que tiene razón y también que se equivoca, porque lo que dice no va a ocurrir. Sin embargo, ¿cómo puedo o cómo puede saberlo alguien? Porque las estaciones vienen y se van parsimoniosamente, y uno se apropia de algo de cada una, según los deseos de cada uno y lo que deja atrás. No hace mucho, esto me tenía perplejo, pero ahora ya es demasiado tarde. Cae la tarde y los álamos modifican las estrellas. Llena un grito todo en torno a este observatorio).

John Ashbery – Fragmento del poema:”Una bonita presentación”, incluido en su libro: “Secretos chinos”. Traducción: Dámaso López García.

- Mi vecino de arriba se parece a un hombre que ya está muerto. Cuando me encuentro con él en el ascensor, o le saludo por la calle, no puedo evitar pensar que el trazo de sus rasgos, el gesto, incluso su peinado son los mismos de los de un hombre que ya está muerto. Un hombre que no existe. O sea: su conciencia aún puede engañarle asegurándole una inmortalidad ficticia, ese apego íntimo que le guardamos a la vida mientras nos sabemos unos e indivisibles. Pero yo sé (y eso es lo grave) que su carne, sus células se han juntado en el azar de un modo que ya lo habían hecho antes, que su lugar en el mundo no es casual y obedece a la predestinación mortal de la especie. Yo sé y él puede que no sepa. ¿Creerá aguantar hasta escuchar el corno de Rafael en el último día? Podría susurrarle o dejarle un mensaje en el buzón pero ¿sería yo capaz de aguar la fiesta en la que cree vivir? Por ahora me contento con alzar levemente la cabeza cuando nos cruzamos paseando o con hablar del tiempo en el ascensor. Pero este silencioso poder me reconcome.

* *

Me enteré de la muerte de Claudio Rodríguez mientras aprendía inglés en Lancaster, Pennsylvania (USA). Entré una tarde en la Web de El País y leí algo así como: “Los zamoranos despiden a Claudio Rodríguez lanzando rosas al Duero”. Me entristecí mucho sobre todo porque, en ese momento, en España, un ejemplar de “Desde mis poemas” descansaba sobre mi mesilla de noche. Luego, la familia americana me llevó a ver una obra de Shakespeare que se representaba en un maravilloso parque de la ciudad. Hicimos un picnic y nos quedamos hasta la noche caminando entre los árboles. Sentado en un columpio, ya al final de la velada, me detuve a pensar y miré al cielo: “¿seguirán hablándonos después de Claudio? Era 1999.

martes, marzo 13, 2007

Flequillo Y Chapas

- Mientras hablaba por teléfono entre la marea de hombres y mujeres, mientras el autobús cerraba sus puertas y se alejaba en cotidiana labor y serena, yo me quedé pensando en la profunda soledad del Atlántico como si nunca hubiera pensado en nada. Ahí, en un breve espacio funcional, apenas amable con anuncios de perfumes (¿o era una marca de moda?), detuve mi tiempo en reflexión acompañada por Family desde mi Mp3. (me dicen que la jubilación del discman me hace vulgar y que ahora padezco de la misma atrofia tecnológica…mi discman, qué pena…él tan antiguo y tan fiel hasta el final).
Pero decía de la muchacha del autobús. Un autobús que me servía como cualquier otro pero que no me decidí a tomar. Demasiada gente, poco espacio. Y ahí se quedó ella colgada del móvil. Rápidamente supuse que hablaba con su novio. Pero puede que fuera con su madre o con un tío de Murcia. El caso es que me puse a pensar en el océano y en esa nada que le ocurre cada día, ahí donde no hay gaviotas o barcos que lo profanen.

lunes, marzo 12, 2007

Está En Venta El Jardín De Los Cerezos

- La pura verdad no se asoma nunca y hemos de buscarla y no siempre aparece. Lo que aparece es la verdad, pero no la “pura” verdad, sin aditivos, con una palidez de recién nacida. Es lo que merecemos: las opiniones, los rumores, el “¿será verdad?”, el “no me lo creo” de todos los días. Al menos, en las novelas detectivescas victorianas había un cadáver claramente presentado, noblemente expuesto a la perspicacia del Holmes de turno. Aquí, todo un confuso escenario, camuflado de ideas, de músicas, de inocentes apuestas por la felicidad y la justicia (¿inocentes?) y, finalmente, el interés que todo lo puede. Porque nos tememos lo peor. Nos tememos el final entre ruinas y algún portavoz “comprometido”, con risa histérica, frotándose las manos: “Pero si todo era un juego”. ¿Serán capaces?. Lo hablaba el otro día con Aurora: somos una generación educada por padres inspirados en el 68 a la que se le ha prometido la educación, la fraternidad, las ganas de hacer amigos y disfrutar del campo sin la violencia gris de Franco y secuaces; y a la que, sin embargo, la realidad a devuelto, como una bofetada, a la materia y al cansancio, al trabajo duro, a la COMPETITIVIDAD, por así decir. Tampoco es malo. Pero siempre queda ese regusto del “¿y si…?” y eso lleva a la melancolía. Y vamos a perdernos, además, las alubias de las abuelas, las peonzas de los abuelos, quizás ese olor de puro y frutos secos de una tarde de fútbol. Y, además, Dios se perderá en los libros como un anciano lejano y triste. Todo de un modo general, claro.

viernes, marzo 09, 2007

Vuelta

Aunque el programa me parece cutre, las imágenes del de Galapagar toreando a cámara lenta, para mayor gloria del paladar, son indispensables para irle tomando ganas al año taurino. El año de su regreso.

martes, marzo 06, 2007

Recóndita Armonia

Now to awake husked of gestures and my joy like a cave

To the anguish and carrion, to the infant forever unfree,

O my lost love bounced from a good home;

The grain that hurries this way from the rim of the grave

Has a voice and a house, and there and here you must couch

and cry.

Dylan Thomas (fragmento del poema: "If my head hurt a hair´s foot")

lunes, marzo 05, 2007

Aclaración para S. y B.

- A mis amigos no les has gustado nada el texto que publiqué en este blog bajo el título: “Kibbut Walter Scholem”. Lo entiendo. Pequé sin duda de desconsideración al escribirlo el mismo día en que no asistí a mi cita bimestral (o trimestral) a Madrid. Simplemente me gustaría aclarar que no son ellos “mis amigos integrados en el sistema”. No suelo justificar mis textos, ni siquiera explicarlos. Responden casi siempre a una intuición, a una forma de expresar mis ideas sin tener que dar cuentas a nadie. Me reservo, incluso, la posibilidad de contradecirme o de forzar la moral hasta el límite. Pero esta vez es diferente porque no quisiera dar la impresión de que mis mejores amigos madrileños (¿o amadrileñados?) son un lastre o algo por el estilo. Así que me tragaré mis principios por esta vez y a continuación dedicaré un espacio en este Catedrales de Hueso a un breve comentario de texto.
Últimamente vengo leyendo un maravilloso libro de Roberto Bolaño titulado: “Los detectives salvajes”, editado por Anagrama (Premio Herralde de novela). En ese libro, uno de los protagonistas principales, Ulises Lima, se nos presenta como un clásico tarambana, un ser parásito que vive de sus amigos y del recuerdo de tiempos mejores. En uno de los capítulos, dicho personaje visita Israel y se aloja en un pisito donde viven unos amigos suyos que, pronto, comienzan a incomodarse por la presencia del inoportuno huésped. Pues bien, dicha imagen, me supuso tal impresión, tal necesidad de demostrar (demostrarme) que yo no iba (no podía) acabar así, que redacté en apenas cinco minutos aquel texto breve en el que expresaba mis temores y mi determinación por no convertirme en el “tío guay” de los hijos de mis amigos. Comprendo (también me lo temí poco después de haberlo escrito) que en mi grupo madrileño se hayan sentido identificados, pero no es el caso.
Está claro que mi texto forma parte de un futuro no deseado, de una situación que no espero ni para mí ni para ellos. Son la gente con la que siempre quiero compartir las cosas, con las que quiero pasar el rato conversando, saliendo por ahí, riendo (me estoy poniendo cursi, ¡basta!). Hoy por hoy, ni me he cansado de ellos, ni les considero arena que soltar por ninguna borda (ni hoy por hoy, ni nunca, la amistad es una carrera de fondo). Al contrario. Sólo espero volver pronto. Desde aquí un beso a todos: ¡ABAJO EL SISTEMA!

sábado, marzo 03, 2007

Kibbut Walter Scholem

- Siempre tienes que estropearlo todo… No quiero ser Ulises Lima, no quiero aparecer de improviso, sin cambios en la cara, defendiendo lo mismo de siempre, atravesar el mundo, ciudades, quedarme en los sofás de mis amigos integrados en el sistema. No quiero encontrar miradas de reproche, lastimeras muestras de una amistad agotada. No quiero que me sirvan una taza de café o que me den dos mantas por la noche, y que piensen: “Está igual que siempre, no nos afecta, nos divierte su espíritu aventurero”. Y, sobre todo, no hablar de arte, de libros, de películas, cuando a ellos ya se les ha pasado la fiebre y sólo viven un presente de carne y de balances. No voy a ser el tío de los niños, el que les cuenta historias disparatadas. Voy a cumplir con una obligación profesional.

jueves, marzo 01, 2007

El Día En El Que Volvió José Tomás

- La ciudad respira cine, eso está claro. Y nosotros, como habitantes-actores, hemos ido adoptando los movimientos, las manías y nuestra respuesta al drama, siempre tan habitual en el nuevo siglo. Nos persiguen las historias; aparecen de improviso tras cualquier esquina, parecen someternos a la sorpresa, como si existieran espectadores más allá de lo evidente. Lo he pensado durante los últimos días. Varias veces. La primera, cuando aquel hombre me contó lo de su mujer con hilo musical de fondo, hilvanando su relato en perfecta comunión con la suave melodía.

1

La mesa del mostrador dibujaba una figura cuadrangular. Los libros se apelotonaban por encima. El muchacho, concentrado como estaba en la lectura de los títulos (“El extranjero”, “El evangelio de tolstoi”…) no parecía percatarse del único argumento interesante del local. Un hombre, el dependiente, sentado si atender a los clientes, incluso dándoles la espalda, se mostraba sereno, razonable con el/la desconocido/a interlocutor: “Sobre todo no vuelvas con él por lástima”. Lo repitió varias veces como si con repetirlo fuera agigantándose su personalidad. “Volver por lástima sería TERRORÍFICO”.

2

Fue todo muy rápido. Cuando ya la tarde se cerraba en aburrimiento, en sinsentido de otro día, una mujer, representando un texto de Fernando León, casi abronca a su amiga: “Y si vuelvo a Ecuador, ¿de qué vivo?”.

sábado, febrero 24, 2007

Canon

- Buceando por la red, ni siquiera demasiado profundamente, encontré una entrevista concedida por el grandísimo escritor Roberto Bolaño poco antes de su muerte. En ella, interrogado por Mónica Maristain, el chileno dio su lista personal de libros queridos.
Ahí van:

1- El Quijote.
2- Moby Dick.
3- La obra completa de Borges.
4- Rayuela, de Cortázar.
5- La Conjura de los Necios, de John Kennedy Toole.
6- Nadja, de A. Breton.
7- Las cartas, de Jacques Vaché.
8- Todo Ubú, de Jarry.
9- La vida, instrucciones de uso (George Pereç).
10- El Castillo y El Proceso, de Kafka.
11- Los Aforismos, de Lichtenberg.
12- El Tractatus, de Wittgenstein.
13- La invención de Morel, de Bioy Casares.
14- Satiricón, de Petronio.
15- La Historia de Roma, de Tito Livio.
16- Los pensamientos, de Pascal.

No es necesariamente una lista ordenada por criterios de importancia.

lunes, febrero 19, 2007

Consagración


- Cada noche oscura, en la breve importancia de las almas, que no significan, no proceden en este mundo moderno, y está bien que así sea, encuentro de ti otra esperanza rota. Como cuando paseábamos Pablo Iglesias arriba, ya perdida la ocasión, ya en pasado la hueca intimidad de los (aún) desconocidos; o en la perpetua verbena de celebración y de amistades. ¿Cómo no caer en la literaria fórmula de la repetición, en la idealización que no termina?
Nos imagino un domingo cualquiera, entre la muchedumbre, llena la plaza de puestos de venta, sin dinero en el bolsillo, acaso cogidos de la mano, o con muestras de tacto entre los dedos. Te imagino regateando con la encargada, probándote un sombrero imposible y riendo, sí, riendo con esa risa tuya de muy de mañana.

Me sabe mal no conocerte. Limitar la memoria a una construcción de pocos pasos. No saber de ti: lo que te gusta, tus opiniones políticas, tu manera de categorizar a los individuos.

Mira, voy a tener que entrar ahí

y simular que me interesa.

miércoles, febrero 14, 2007

Mayor


- De entre la hierba urbana de la tarde, de entre la soledad o la promesa que se van agrandando por dentro, en una intención de prosperar y ser felices, podemos salir a divertirnos. ¡Ay!, qué destrucción la de los hombres, que reemplazan su carne por una imagen, una sonrisa. Porque el amor deja de ser y se aleja o no viene nunca si se piensa demasiado, si se empeña en glorificar, en ser algo más que compañía y placer.
Rápido el canal de la ciudad, en su eterna presencia, en su mendigo y su hotel de barrio, permanece sin más historia, sólo con la voluntad de parecerse, de igualar su pasado y su futuro, y avanza en silencio como una ballena de respiración mentirosa, artificial.

En vano hallarás a la mujer de la fotografía, a la dueña del secreto que no se resigna a su naturaleza irreal y va apareciéndose en cada nueva versión de lo atrayente.

sábado, febrero 10, 2007

Despertar

- No hay nada malo en ser precavido. Entrar en las tiendas con ojo, ciudarse de amistades inconvenientes. Uno pasa por ser lo que los demás deciden. Aunque quizás la pregunta no sea si hay paraíso entre la mediocridad, la asfixia que nos produce la Nación, sino si el problema es nuestro, si más allá de las fronteras ibéricas el espacio es más libre, más sensato. Porque el progreso se resume en sensatez. La que trata de explicar el mundo sin la intervención de dioses o titanes, la que va trabajando poco a poco la tierra y el saber para que sea útil, para que nos sea útil. La gran afrenta de cualquier creyente es no comprender que alguien pueda no creer. Los que buscamos algo de aire nuevo, algo que se aproxime a nosotros y nos sea familiar y cómodo, al menos que sepamos reconocernos en su imagen, somos siempre proscritos, imbecilizados por la corriente de la Transición española, que siempre se justifica, siempre sale a flote y nos observa entre enfadada y poderosa: “que nadie se atreva a tocarme”, y va gritando: ¡maldición, maldición!... ¿De qué tengo la culpa?, ¿Por qué ese discurso que se me antoja facilón y difícilmente creíble se va asentando, se pega al hueso y ahí se queda como si nada, como una idea indiscutible?. Estamos en el mal camino y nadie va a ceder nada, nadie va a poder explicarse, los gritos confundirán la verdad con la mentira, el esfuerzo con el interés: NO HAY MATICES. FACHA, FACHA….ROJO, CANALLA… ¿Es la guerra civil? En absoluto, es algo más terrible: es nuestro sino. Algo que nos han dejado y debemos cumplir para morir a gusto, o, al menos bien, como muere un español.

lunes, enero 29, 2007

John


“De todos los jugadores de tenis es quien tenía el mayor potencial, pero no fue capaz de aprovecharlo al máximo. Estoy seguro de que se habrá pateado más de una vez por no haberse convertido en el mejor de todos los tiempos. Creía en mejorar jugando e ignoraba la práctica. Si hubiera entrenado normalmente como los todos los profesionales, el cielo era el límite.” Matts Willander

sábado, enero 27, 2007

Reciclaje, RECICLAJE


- Aún la insistente marcha, la fuerza mayor en número y en determinación fuerza la misericordia, previene del dolor y la injusticia… ¿injusticia?, quizás sea mejor decir “cobardía”: Nadie es perfecto.
Mientras la ciudad duerme aún en seguridad y costumbre, acaso tradición de fe o de secretos y se amplía el horizonte de luz mañanera y se cambia lo bueno por lo urgente… Ahí, sólo ahí (o entonces), entre la mala hierba y la hierba digna, bañándose en la niebla del nuevo día, un sujeto, un ejemplar de barro, como todos, envuelto en su equipaje hecho con prisa y sin el calor de una hoguera, apenas despierto y decidido, abandona la ciudad indiferente a la escena.
Muchos espejos de comedia o minúsculo sustento han quedado lejos del buen pensar, de la serena aceptación de un nombre y una circunstancia.

-Un camino largo que la señal ampara.

-No voy a echarte de menos. Tu elección me sabe a poco.

Una despedida que suena blanca, que parece nada, en la voz de Nina, cantando “Don´t explain”.

miércoles, enero 24, 2007

Colores

- Cuando el poeta norteamericano de origen judío Robert Lax decidió convertirse al catolicismo, un amigo le comentó: “Lax, si te pusieras barro en la cara ya serías las tres cosas que mas odian los sureños”… Me viene a menudo esta anécdota a la cabeza, sobre todo en estos días que vivimos de gran frustración ideológica y excesiva militancia estética. Hay una profunda raíz moralista e injusta en nuestro país; una intención de separar las ideas también por emociones, por adherencias artísticas o gustos literarios. Para los más canallas, los más superficiales (siempre son los peores los que se colocan a la cabeza en estas cosas, como diría Hayek) es fundamental no sólo pensar distinto, sino hacer de la vida un mosaico de lugares comunes que los diferencien, los alejen de los otros, de aquellos con los que no pueden coincidir en nada (¡Por Dios!). Así, una vida activa políticamente desde determinadas posturas es inseparable de comuniones de dudosa (al menos) coincidencia con el fin pretendido. Actos de fe, sin duda alguna.
Por eso, a medida que el tiempo pasa y parece que las viejas luchas culturales murieron con Mao y el 68, van surgiendo como de la nada peligrosos portavoces, absolutamente despreocupados de los problemas reales de la gente, empeñados en convertir los gustos, los gestos, la estética en armas, en uniformes.
Pues bien, como yo no estoy de acuerdo con nada de esto y dispongo de este espacio para escribir lo que me parece ( lo que me ocurre y se me ocurre), me siento obligado a plasmar, cual Tesis de Wittenberg, mis lealtades, mis apetencias:


1- Soy del Real Madrid
2- Me gustan los Toros.
3- Me gusta la opera.
4- Creo en el derecho de la COPE a decir lo que considere oportuno.
5- Creo que Lluis Llach es el mejor cantautor español.
6- Me gusta el cine americano.
7- Considero que el cine español (salvo excepciones) está alejadísimo de la sociedad a la que pretende representar (por eso, se demuestra que ni lo pretende, ni la representa).
8- Creo que el tema eutanasia merece, al menos, un debate.
9- No creo que deba darse religión en las escuelas.
10- Creo en la despenalización de las drogas, al menos las blandas.
11- Prefiero leer a Savater que escuchar a Carrillo (mil veces).

(Escribiré más si se me ocurren más cosas).

miércoles, enero 17, 2007

Oportunidad


- Acercarse en presente para compartir un momento de duda, una unción de enfermos sin contacto que sirva de consuelo, quizás no de solución para un hombre que se duele. Nada de objetividad, la duda de existir bajo cualquier trozo de tela, sin un remedio de cotidiana pasión o buen descanso.
Una imagen preferida que mantiene la opción de no mostrarse, de saber más y, por ello, mirar la tentación como quien mira un cuadro. ¿Se pasa del deseo a la huida, al entramado de mentes a un tiempo, sin solidaridad por el que se sienta a un lado y podría (sin duda) no sentarse, y morir sin ocupar su hueco?
Bajo el apego que ata y nos enseña el trozo de carne que nos va cobrando y sugiere su dominio, pero sin risa, como algo debido acaso.

Pero ¿hay posibilidad, más allá de cualquier sueño de huérfanos? La carne, la carne

Y por repetido, nos esforzamos. Sí.

martes, enero 16, 2007

Jabalíes

- Fernando Savater dio ayer en el clavo durante una entrevista concedida a CNN+. Al ser interrogado sobre la última manifestación en Madrid, Savater se lamentó de la inoportunidad del lema. Para el filósofo vasco la época del “Paz, no al terrorismo” parecía ya superada. Nuestro avance en el conocimiento de las raíces y la problemática de la vida en Euskadi, nos había llevado (les había llevado a los constitucionalistas) a oponer a la demagogia nacionalista, no sólo lo que no querían (terrorismo, ETA, miedo), sino también (y fundamentalmente) lo que sí querían; a saber, la defensa del Estado de Derecho, de la Constitución, etc. O sea, una puesta en orden de sus convicciones y una determinación por no callar ante el clima adverso (y hasta asesino) en el que vivían.
Para mí, darme cuenta de la situación que en pleno siglo XXI vivía un territorio vecino del mío, la demagogia con la que la izquierda trataba este tema desde la prensa “más prestigiosa” y las sempiternas fórmulas liberticidas de “hay que reconocer que hay un problema político no resuelto” fue una particular caída de Damasco. Para un adolescente por aquel 1997, año del asesinato de Miguel Ángel Blanco, observar cómo desde los comunistas a ciertos sectores de la cultura y del arte se silenciaba el clima de miedo que el 50% de los habitantes del País Vasco vivía, cómo los miembros de la Inteligencia española más sensibles al hambre en el mundo o a la intervención en Irak estaban inéditos en la lucha y el compromiso contra el terrorismo, fue un cambio absoluto de quien, hasta ese momento, pensaba que la izquierda siempre tenía la razón y que la derecha merecía no sólo una derrota electoral tras otra, sino el desprecio más radical.
Y lo han vuelto a hacer. Como si no hubieran aprendido nada desde los años 70, invocan la paz (la PAZ) como un bien absoluto, sin analizar lo real de la destrucción moral (y física) de la convivencia en el País Vasco español. Actores y escritores que antes no firmaron ningún manifiesto contra ETA y contra el régimen artificial nacionalista creado a su imagen y semejanza, por no apoyar al entonces presidente Aznar (sí señor, a eso llegó la nausea), hoy se rodean de una legitimidad falsa, de una sensibilidad de hojalata para lanzarse a la calle con un propósito bien claro: echar una mano al gobierno.
“ETA, tus atentados contra los trabajadores sólo beneficial a la derecha” rezaba una pancarta del Sindicato de Estudiantes. La derecha. A eso se resume todo. Para muchos es la principal enemiga. Y ETA sólo son un puñado de lunáticos bienintencionados. Da asco. Y da pena.
¿Va quedar algo que rescatar del naufragio?, ¿Podremos construir desde la ausencia de valores?, ¿Rescataremos la democracia o, más bien, mantendremos un prudencial silencio mientras el Gobierno se apoya para seguir en el poder de los sectores más cercanos al fascismo, al racismo de la ultraderecha europea (los nacionalistas)?, ¿Hay salida?.

sábado, enero 13, 2007

Aviso Sobre Comentarios

- He abierto este blog para que todo el mundo, sea o no usuario, pueda comentar si lo desea.

viernes, enero 12, 2007

Mar De Tierra


- Para los que han sabido hacer de sus manos un medio, un saber que transforma el entorno y lo hace trabajo y materia. Para los que realizan en silencio una labor de años para dar con el objeto deseado sin más compañía que la propia serenidad y el amor por el arte. Para todos ellos, mi envidia, la envidia (¿sana?, ¿puede serlo?) de quien al escribir quiere mostrar y no puede sino simular una alegría que no se queda más que en descripción de verdad o superficialmente comprendida. Mi admiración crece desde la sospecha, la intuición hasta lo más seguro durante el visionado del estupendo filme-documental: “Mar de tierra”, producido por TV3 y que cuenta de manera serena, elegante, espiritual casi, el trabajo que el artista español Miquel Barceló realizó durante dos años en un taller de Vietri, Nápoles, sobre una piel cerámica para vestir la Capilla de San Pedro en la Catedral de Mallorca. El mallorquín, poco a poco compone, en sus manos la obra que cobra vida, que deja de ser idea para ser forma y siempre eterna en una realidad que no sugiere, ni roza, sino que va quedando para siempre en la cotidiana visión, incluso involuntaria del espectador. Ahí mi envidia. Creo que la experiencia creadora, si no es física, si carece de inmediatez y de fuerza transformadora de una materia prima real (no simbólica ni imaginaria) no llega a penetrar en lo profundo del hombre. Dice Barceló: “Creo en el arte, no en la historia del arte”. Por supuesto es una frase digna de quien se mancha antes de observar, de quien conoce de los huecos sucios y laboriosos de la cerámica, de la pintura. No puedo sino emitir un suspiro al verme, tan limpio, tan moderno ante este ordenador, donde las palabras se plasman en una lejanía sin tacto, en un monstruo de aparente elegancia y sólo un poco (un algo) comprendido, compartido. Barceló entre los muros sucios del taller, entre sus pinturas derramadas sobre el suelo y sus manos. Dice que le gusta trabajar con música y, de esta manera, desde esta suciedad que es trabajo y es arte (feliz síntesis del espíritu, de la religión de la que está tan cerca) toma un CD y lo introduce en una moderna minicadena. Y vemos la guerra en Irak, los periódicos que nos hablan del Premio Príncipe de Asturias concedido al artista, mientras éste, en una verdad casi de celda, continua con su labor, tocando la vida para que sea obra, para que sea para siempre. ¿Qué nos queda si el arte es de los otros?, ¿Escribiremos?

martes, diciembre 26, 2006

Moral 4

Hasta en mis sueños te me has negado,
y sólo me has enviado a tus doncellas.

Ezra Pound


lunes, diciembre 18, 2006

Aviso

- El daño que hacen las palabras cuando se dicen de refilón, cuando no se agotan en el argumento sino que pretenden simbolizar, plasmar lealtades, a menudo, irreconciliables. En España no hay guerra civil. No hay muertos ni siquiera se oyen disparos por las calles al anochecer. Nadie pide socorro ni ha de esconderse de de los implacables sicarios tan célebres en la historia de nuestro país. Aún las amistades trasmiten paz y no desconfianza.
Pero el carácter crédulo del español (ya se sabe: “todos curas o todos a matar curas”) dispone contra la inteligencia, a favor siempre del culto personal, de la admiración por doctrinas interesadas o, más directamente, dañinas. No hay ciudadanos, eso es tan real como la tierra que pisamos, y lo saben los empresarios, y los portavoces, los voceros oficiales que, aún hoy (parece mentira) crean opinión y no metafóricamente: emiten opinión y saben cómo vestirla de lenguaje para que el pueblo la haga suya como una oración aprendida a base de repetir y sin sentimiento.
Lamentablemente, los años que han ido pasando desde la muerte del dictador de nombre impronunciable, trajeron un nuevo pensar, una nueva estética mal llamada progresista que fue convenciendo, increíblemente, a los sectores más cool de la izquierda española, de que las ideologías nacionalistas, independentistas (en otros lugares de Europa consideradas de extrema derecha) eran parte del programa alternativo y social que debían ofrecer. Ahora callan ante la libertad que se hunde en Cataluña, ante lo grotesco del BNG en Galicia o ante la conversión de la sociedad vasca en un pueblo terriblemente calado de inmoralidad y de nazismo. Y lo que parecía a priori, imposible: convencieron a la izquierda española para que procediera a la efectiva destrucción de su país, utilizando una tras otra, toda una gama propagandista para que los españoles se avergonzaran de vivir juntos, de la historia que los había hecho caminar en la misma dirección. Esa historia (por supuesto a menudo canallesca, como la de tantos lugares) que de traer un buen mensaje de unidad de lo diferente, ha pasado a ser simple río que apedrear como costumbre.
Los nacionalismos lograron, con sus reivindicaciones, normalizar su cultura durante tantos años maltratada y silenciada. Pero las oligarquías políticas y económicas de dudoso origen y terrible meta exigieron más poder, más control, más influencia. De la manera más desvergonzada se fue aceptando el lema descentralizador como futuro libertario y democrático…y racial, ¿por qué no? Cuando sólo escondía reacción feudal. Mal asunto.
Hoy, entre las voces cada vez más altisonantes, se exige una respuesta moderada, más en línea europea (de la buena Europa) que traiga por fin aires de libertad y ciudadanía a este país tan lento en el progreso pero tan capaz de unir y resucitar de cada hueco abierto en su historia.
Pueden ser los Ciudadanos catalanes, los Savater vascos, los intelectuales honestos que no propongan la rendición y el olvido.
Y desde la izquierda, para que nadie se asuste, y desde el liberalismo, tan urgente, podremos de nuevo respirar en este país.

miércoles, diciembre 13, 2006

Biblioteca


- Lo importante ha seguido siendo la aventura de la carne, la humilde normalidad del amor entre dos solos. Y entregados. La búsqueda final de una hora feliz en la que no sea sino la comprensión de una mano o de un aliento para conocerse.

Esa realidad cualquiera de un espacio hecho de palabras, de gestos, de una mirada cómplice o de una buena contestación que van justificando la vida para no dejarla sólo responder a lo más bajo y vulgar.

Quiero decir.

No frente al espejo sino en la verdad con otros.

Decir siempre y decir alto.

martes, diciembre 05, 2006

Oración

- 1) Quizás Lula Mae y su conversación con Doc en “Desayuno con Diamantes”: Yo ya no soy Lula Mae…y el autobús que se aleja y con él toda una vida.
Puede que el tiempo de observancia, de reflexión y de abandono produzca frutos y felicidad. No lo dudo. Es más, estoy seguro, aún diría más, inquietamente convencido.
El asunto, como yo lo veo, radica, evidentemente en nuestra personalidad y las circunstancias que, lejos de completar, aíslan, frustran y entorpecen…¿No puede escaparse de esto? Claro que sí. Simplemente debes desearlo, decidirlo.
Pero es tema complicado. Derruir murallas en la búsqueda de un nuevo ritual, de una nueva mitología quizás da aún sensación de rebeldía. ¿Pero el silencio? Hoy me han dicho: T.S Eliot era un pobre hombre. Nada más claro, más supuesto, ni más tenebroso. Ya se van cerrando las salidas. Va aguardando a que estemos solos para seducir.

2) Entre toda esta luz y este ruido e imágenes que van asediando al hombre y lo confunden y le encierran la vida entre la carne y el deseo.
Mientras oigo la mentira y la felicidad impostada y la falsa libertad de quien no ama, de quien no puede amar y sonríe al referirse a libros y películas.
Mientras tanto mal envuelve la materia a tanta gente, resurge en soledad y en amargura; y la oración se ha perdido entre ondas de un sonido urbano,

TÚ, quizás…

martes, noviembre 28, 2006

Leonard Cohen - first we take manhattan

leonard cohen first we take manhattan

(I'd really like to live beside you, baby

I love your body and your spirit and your clothes

But you see that line there moving through the station?

I told you, I told you, told you, I was one of those....)

lunes, noviembre 27, 2006

Hay Silencio


- “¿Qué os parece, monjes, las formas materiales son permanentes o impermanentes? –Impermanentes, señor-. Y lo que es impermanente, ¿entraña placer o sufrimiento? –Sufrimiento, señor-. Y de aquello que es impermanente y mudable y que entraña sufrimiento, ¿os parece que se pueda con razón decir: esto es mío, yo soy esto, éste es mi Yo? –No señor-. Exactamente igual sucede con las sensaciones, las percepciones, las actividades mentales y la consciencia: todo es impermanente y mudable, todo entraña sufrimiento y de nada puede decirse con razón: Esto es mío, yo soy esto, éste es mi YO”.


* *

1) Gabriel amenazó con reducir la marcha si no se estaban quietos los de la parte trasera del coche: “Anda, que a buena hora se me ocurrió sacar a estos capullos de casa, pensó, la mitad del viaje tocándome los huevos”. Gabriel opinaba que la fortuna era algo debido, que no correspondía al azar o al esfuerzo, sino que estaba escrita en alguna parte para él, desde el principio de su vida. Por ello, los saltos de suerte, la frontera entre lo real y lo ideal apenas eran nítidos; “mi carrera tendrá su explicación al final; éste espacio entre los dos coches, el esguince de tobillo, los golpes, el amor…todo ello es claramente el elemento diferenciador entre los otros y yo”.

2) La carrera ha empezado en Nashville. Los participantes se sitúan en la línea de salida. Los favoritos buscan confirmarse en tan importante evento. La muerte de uno de ellos, ¿Será acaso debida, o más bien forma parte del juego de intereses que van flotando por el aire? Primero liberarse, y luego construir. Pero ¿es de verdad necesario desnudarse en público? Ni siquiera es más cómodo en un hotel o después del amor...

miércoles, noviembre 22, 2006

Cebolla

- Me sorprende y me inquieta la cita de Wittgenstein que preside el blog Naranja Amarga http://naranjamarga.blogspot.com/ : “El mundo es como es y ocurre como ocurre”. Leerlo puedo compararlo a despertar de un sueño o recuperarse de una gripe: todo parece abrirse con nueva perspectiva, con fresca realidad que huye de los habituales pliegos románticos, sentimentales que envuelven la realidad, ocultándola. Toda nuestra vida transcurre entre promesas de felicidad, convenciones sobre cómo materializar nuestros sueños en la bondadosa sociedad del mercado, tristezas sobrevenidas sin pretenderlo, graves carencias afectivas, menos calor humano, cada vez. Porque la vida va tratándose de un futuro próximo, de una realización que no es inmediata, ni siquiera deseada pero que está ahí como una siniestra presencia que obliga, insta, sugiere siempre en el oído de cualquier sujeto. Una iglesia, una esperanza, Dios, el amor, la felicidad… fluyen hacia el hombre con determinación de sacar varios puntos (inútiles) a la muerte, a la injusticia, que, esas sí, existen si duda y dan dolor. Hoy que llueve sobre Santander uno parece detener el tiempo, sacar lo mejor de un instante que sabemos nuestro porque lo vivimos, o porque creemos vivirlo, y busca disfrutarlo en compañía o en soledad: una conferencia, un libro, el cine (siempre el cine), para crecer y no ser un anónimo hombre gris, ladrón del tiempo. Pero sabemos que no basta y que eso va a ser siempre el problema: que no somos, sino con los otros, piezas que ensamblar con alabanzas o con piedad. Se trata, al fin, de buscar lo útil.

lunes, noviembre 20, 2006

Los Versos De La Madera


- Concluye el ciclo “Sahara Occidental, el sentimiento de un pueblo” con la esperada conferencia del poeta Limam Boicha. El salón habilitado ad hoc por Caja Cantabria se quedó pequeño una vez más ante la asistencia de amigos, camaradas y curiosos. Un lleno espectacular que demostró una vez más a los escépticos la rabiosa actualidad de la que goza un tema como el del conflicto de la antigua colonia entre el pueblo español.
Limam Boicha llegó puntual con una apariencia de humildad y de serena inteligencia y, silenciosamente, tomó asiento y comenzó una emotiva conferencia empapada en poesía y llena de ilustrativas anécdotas sobre la idiosincrasia del pueblo saharaui.
Mientras hablaba, tuve cuidado en fijarme detalladamente en un hombre que hoy, aquí, servía de ejemplo, de abanderado, de representante también (¿por qué no?) de toda una nación explotada, marginada como pocas y, además, silenciada en los medios de comunicación de nuestro país.
Capté al instante, su “castellano musical y dulce”, en palabras de Gonzalo Moure, su condición de hijo de su patria y también de ahijado del pueblo de Cuba , que lo cobijó y educó durante 12 años. Su pequeña estatura, su mirada profunda y el color cobre de su piel parecían decirnos: “esto es lo que somos, esta piel preparada para el sol, esta elegancia que sólo el desierto y la penuria puede otorgarnos y que convertimos constantemente en dignidad y lucha”.
Pausadamente, el poeta, inició su corto (¿corto?, ¡más de una hora!) pero intenso relato. Su vida, sus anhelos, su identidad quedaron al descubierto en pocas palabras que sonaron a muchas voces. Nos contó de la hospitalidad de sus conciudadanos: cenan tarde (casi a las doce o la una de la madrugada) pos si el desierto trae a algún viajero con más necesidad de probar su pan y beber su té; de su trabajo para poner en claro su identidad, su redescubrimiento de las raíces culturales de su pueblo…Nos habló de los caminos de la infusión casi sagrada de los saharauis: amargo, como la vida; dulce, como el amor; y suave, como la muerte. Tanto que escuchar y que compartir con un viajero y un amigo noble.
A lo largo de la conferencia, se sucedieron tres palabras que, indistintamente, me iba sugiriendo la voz de Limam: al principio, Movimiento; el movimiento de un nómada. Primero como hijo de nómadas del desierto, y luego, también, como exiliado en el Caribe. Más tarde, Identidad; la que busca en su regreso, la que encuentra, al fin, entre los suyos. Por último, Sustancia, la que solo puede dar la tierra y la vida entre la gente. Sus poemas, pues, son parte de su camino, de sí mismo.
Ahora, para terminar, comparto con vosotros un poema de su libro: “Los versos de la madera”:

Mi padre me dijo:
“Yo nací el año
de los dientes verdes
de los dromedarios”.

Ahora yo me pregunto:
¿Qué hemos hecho de nuestros años,
tan lejanos y estrechos?

¿Cayeron malbaratados
entre el olvido de la tradición
y la sed de las dunas?



¿Se esfumaron en el aire
como haces de leña?

Buscad los años en la poesía
Huesos de la memoria,
Como nuestros antepasados.

Nuestros años son versos,
Como una lluvia de estrellas,
Como la hermosa yerba
O el parto de las abejas.

Estos son nuestros años
Abandonados,
Esqueletos trágicos
Como grandes tormentas,
Como una lluvia roja
O un vendaval de langostas.

Y no estos otros
Incipientes y artificiales
Que ahora colgamos
Del almanaque
De nuestros sueños.

(Mitología).

domingo, noviembre 19, 2006

Síntesis


- Como los ungüentos no han curado y sigo con los ojos apretados para paliar el hambre y el frío, me tapo la cara con la manta. No ha tardado el invierno en llegar para quedarse, de romper el cristal del verano con un cierto tacto de merodeador. El sueño de noviembre no es como el de junio. Yo suelo pensar en osos cuando voy a dormirme, en hogueras, en cuevas de cobijo. Hoy no. Quizás el jarabe o los analgésicos fueron más astutos que mi mente e impusieron su dominio. Alguien oculto, en plan oyente me exige un poema de Gil de Biedma. Yo no sé por donde tirar, no acierto a dar con los versos, me agobio en rescatar del olvido versos reconocibles. Encuentro un poema. Y empiezo: “Definitivamente/ parece confirmarse que este invierno/ que viene, será duro”. El inicio, prometedor de cuento en la nieve, de oportuna razón para quejarse. Y sigo, en innecesarios e inventados versos para dar cuerpo al poema. Y, finalmente, concluyo: “como dicen que mueren los que han amado mucho”. Y se cierra, así, la obra, sin atender al hecho de que he mezclado dos poemas de Jaime: “Noche triste de octubre, 1959” y “Pandémica y Celeste”. Curioso que saque en claro en un sueño, versos perfectamente declamados, justamente recordados también y sin errores. Pero la noche del durmiente enfermo pasa lenta con un halo de convalecencia y mala disposición para el autocontrol. En las horas finales de la oscuridad, casi con las primeras luces del nuevo día, emerge como si nada, T.S Eliot del baúl del lector descuidado. Y se va repitiendo sin cesar la palabra del americano, el último verso de “Miércoles de ceniza”, como un mantra, sin cesar para la mejora: “Y llegue hasta Ti mi clamor”, “Y llegue hasta Ti mi clamor”…

viernes, noviembre 17, 2006

El Sueño De Garmish-Pantenkirschen


- En los sueños del niño-escritor vuelan alto los personajes compartidos, los ejemplos de humanidad que las bellas historias dejan para que cuiden nuestra vida y nuestro crecimiento. De ahí que los cerebros infantiles aglutinen imágenes de bondad, de valentía, del honor y el compañerismo propios de argumentos nobles y fantásticos. Por eso la literatura no forma parte del a vida cotidiana pero ésta se ve inspirada por los relatos más memorables, más necesarios.
Aún recuerdo cuando mi tía me regaló mi ejemplar de “La historia interminable”. Yo tenía 11 años. Todavía, con el paso del tiempo, revivo la inquietud que me produjo ver un libro tan “gordo”, con una letra tan pequeña. Fue mi primer desafío literario, la primera vez que dejaba a un lado los discretos libros del “Barco de vapor” y llegaba a mis manos un volumen verdaderamente serio ( o eso me parecía).
De la experiencia lectora de ese maravilloso relato de Michael Ende, guardo un recuerdo imborrable pero también ha quedado dentro de mí la imagen del alemán como el escritor, digo más, como el ESCRITOR, por antonomasia. Me ocurre con frecuencia cuando alguien me habla del oficio de escritor: no puedo sino imaginarme una vida serena, feliz en alguna ciudad centroeuropea, comprando en pequeñas y románticas tiendas de comestibles, saludando por la calle a los vecinos, llevando un discreto y agradable anonimato, siempre con la idea de escribir historias agradables, que nos hagan ser mejores a todos. La figura protagonista de mis imágenes es un cincuentón de barba blanca y espigada figura. ¿Quizás Ende? No lo sé. El caso es que siempre mantuve la esperanza, de niño, de visitar algún día a Michael Ende, de compartir con él ratos de conversación, de complicidad creadora, de sueños cómplices…Pero la enfermedad se lo llevó hace ya once años. De él nos queda tanto, tanta fantasía a la espera de ser despertada por nuevas generaciones de niños y niñas, tanto que aprender de Momo, tanto que identificarnos con Bastian…Aún es pronto para que, también nosotros, aportemos nuestros sueños a la vida que tanto amó Michael Ende.

martes, noviembre 14, 2006

De Arena Y Silencio


- Cuando tratamos de encontrar una respuesta válida a un problema político o social contamos siempre con la posibilidad de no tener razón, de exagerar o de liarnos en recovecos teóricos y perder la objetividad y el contacto con lo real. Es algo habitual en las sociedades occidentales, donde el gusto por la posiciones y por los “compromisos” irrenunciables suele trascender el frío análisis. No es complicado, pues, confundir a la opinión pública con debates inútiles y retorcidos sobre quién es culpable y quién es un héroe en cada uno de los problemas del mundo. Observo cada día la aparición en los medios de comunicación de nuevas problemáticas, nuevas tomas de posición de intelectuales y no me queda más que pensar: “de acuerdo, nadie tiene toda la razón en esto”. Pocas son las ocasiones en las que uno puede relajarse en una opción sabiéndola correcta y justa.
Ayer por la tarde acudí a la conferencia que ofreció el escritor Gonzalo Moure dentro del ciclo: “Sahara occidental, el sentimiento de un pueblo”. La verdad es que mi conocimiento del asunto del Sahara es menos que discreto. O sea, que parto del conocimiento básico de cualquier ciudadano español: “España abandona su colonia en el Sahara y Marruecos invade el territorio agregándolo a su dominio”. Vamos, que desconozco en profundidad qué se está haciendo y cómo va el sempiterno referéndum de autodeterminación prometido por la ONU. Gonzalo disertó durante más de una hora sobre su relación con el pueblo saharaui, su amistad con el poeta Limam Boicha, su profundo desencanto con la actual situación de un crimen internacional obviado por los medios de comunicación y su compromiso de continuar batallando como un soldado más (un soldado de paz y de cultura) defendiendo el derecho de este pueblo (éste sí) oprimido y vilipendiado.
Y ahí encontramos una muestra de cómo intereses ocultos y malignos pasan por encima de la nobleza de la ciudadanía y tratan de enfriar el problema, de que no se hable demasiado sobre una situación que clama al cielo y al hombre. España tiene no sólo la responsabilidad de origen, sino, sobre todo, la oportunidad de solucionar esta injusticia ya que legalmente aún conserva el status de potencia colonial del Sahara y le bastaría con un simple acto administrativo ante la ONU para que se realizara ya esa consulta prometida.
En nuestro país un 98% de los ciudadanos están a favor del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Rara vez se encuentra tal unanimidad en los problemas que consideramos vitales para el normal funcionamiento de las instituciones. ¿Por qué, entonces, el gobierno (éste, todos) no han encontrado ni un solo día de valor ante Marruecos y la comunidad internacional para acabar de una vez con esta masacre que ya dura 35 años? Hay intereses, claro: económico y políticos (EEUU es un firme aliado de Marruecos).
Como decía, hay asuntos que por su especial familiaridad, o por su clara realidad nos tocan muy en el fondo. Aún cuando no estuve quizás de acuerdo con todo lo que dijo Moure ayer en Santander, sobre todo en lo relacionado con el excesivo nacionalismo cultural con el que quiere impregnarse toda actividad del Sahara, sí encuentro algo luminoso ahí: la evidencia de la razón en un problema político. A saber: Marruecos ha violado la legalidad internacional y España no ha hecho nada para remediarlo; entre medias, todo un pueblo sufre de la exclusión, la cárcel y la tortura en su propio territorio.

lunes, octubre 30, 2006

Al Tercer Día

- En ocasiones la labor creativa nos la creemos única, personal, exclusiva hasta la inmodestia. Son casos en los que nuestra concepción del mundo y los sentimientos que nos produce el cotidiano acontecimiento de vivir aportan a la materia un halo de buena voluntad, de atención y de profundidad individual que es, al final, de lo que se trata en literatura. Lo malo es que los minutos que hemos vivido rara vez ofrecen reflexiones novedosas, radicales aportaciones a la humanidad, visiones necesarias para el pueblo. Entonces sucede la admiración y también algo de rencor a la mente privilegiada que nos roba en el pasado nuestras certezas presentes. Algo así me ha ocurrido recientemente con la lectura de “La muerte de Ivan Illich” de León Tolstói. Hay en el escritor ruso toda una obsesión sobre el paso del tiempo, el cumplimiento del deber, la aceptación de la transitoriedad individual, que, de alguna manera, condensan toda la preocupación visceral del hombre moderno. En apenas 150 páginas el hombre que somos, con toda su indecisión, con todo el horror que su orfandad de Dios le produce, se vuelve aún más vulnerable al asistir a su propia destrucción sin un final esperanzador que ilumine la fe que late aunque muy lejos. Lo bueno de Tolstói, lo genuino y, a la vez, familiar en cualquier lector preocupado, es su propio espíritu contradictorio: conde y zapatero, cristiano y descreído, hombre moral y al mismo tiempo cobarde y acomodado, asceta y jugador. Y ahí, en ese universo vital del ruso, podemos sentirnos a salvo en el pecado que tarde a tarde, mañana a mañana alimentamos con desidia e incluso con insurgente rabia. La vida nos ata, que diría Gil de Biedma, pero ¿sus frutos son también parte del mapa oculto que nos guía en esta existencia tan aparentemente hueca?, ¿O sólo la virtud y el mal hacen huella en nosotros?

viernes, octubre 13, 2006

Ceremonia

- La última noche no salgo y me quedo a solas con la biblioteca. Es difícil hacerse una idea del gran silencio de mil voces que nos acoge y nos ata en el papel. Tantas apuestas comerciales, tanta idea vuelta en nada, sin influencia ni lectura. Ahí, los libros de Grosso, de Reich, de Lukacs. El freudomarxismo, no me digas tú... Papelera más que éxito o que esperanza. La magia de los libros la podemos dividir en dos grupos: 1) Los que lee mucha gente y uno disfruta leyendo a coro (Harry Potter), y 2) Los que ya no lee nadie o de los que nadie habla por olvido o por desidia. Uno se les acerca como tratando de escudriñar en exclusiva su misterio, buscando la complicidad, la ternura marchita de ese libro que ya no es sino en breves instantes y para unos pocos. Hablo de Alberto Moravia y su “Viaje a Roma” y de Calvino en la vieja edición de 1972 de “Las ciudades invisibles”. Anoche me quedo con esta magia dialogada de Marco Polo y el Kublai Kan en la que el italiano ofrece al monarca una visión de diferentes ciudades con nombre de mujer. Lectura amable, críptica a veces, poética y siempre talentosa…y única. ¿Somos lo lectores, cuando la moda y el tiempo han pasado, ratones que arrancan las palabras de hojas huérfanas?, ¿Acaso no se dijo siempre que la literatura era, fundamentalmente, resistir a la muerte, al tiempo? El olvido pesa tanto en las manos de la juventud que resucitamos lo que mata o lo que oculta. Y nos hacemos intérpretes de lo que faltan. Los pequeños libros que no marcan época.

sábado, septiembre 30, 2006

Samaria



“¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios?. Estoy harto de holocaustos de carneros y de grasas de becerros; la sangre de novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía... Me causa horror su incienso... Lavaos y purificaos, alejad vuestras malas acciones de mis ojos; dejad de hacer el mal, Aprended a hacer el bien, buscad lo que es justo, socorred al oprimido, haced justicia al huérfano, defended a la viuda” (Is.- I:11, 13, 16-17).

miércoles, septiembre 20, 2006

De Thomas Merton


Dios, Señor Mío, no tengo idea de adónde voy. No veo el camino ante mí. No puedo saber con certeza dónde terminará. Tampoco me conozco realmente, y el hecho de pensar que estoy siguiendo tu voluntad no significa que en realidad lo esté haciendo. Creo que el deseo de agradarte, de hecho te agrada. Y espero tener ese deseo en todo lo que hago. Espero que nunca haré algo apartado de ese deseo. Y sé que si hago esto me llevarás por el camino correcto, aunque yo no sepa nada al respecto. Por lo tanto, confiaré en ti aunque parezca estar perdido a la sombra de la muerte. No tendré temor porque estás siempre conmigo, y nunca dejarás que enfrente solo mis peligros.

lunes, septiembre 11, 2006

11S


- Cinco años sin pretender justificar la melancolía, la nausea que han dejado. Miro el calendario y el vértigo se acentúa. Yo soy más viejo y mi espacio empequeñece. No lo dudemos: fue el fin de la posmodernidad. Se acabó el jugar con las palabras, el grunge, la metafísica de las costumbres. Creímos haber acabado con los bajos fondos del hombre, con la crueldad, con un odio parejo al crimen. Pero fue el vano. El mundo se mostró con nueva fiereza. Y somos menos. Concretamente miles.

sábado, agosto 19, 2006

Desde La Torá


- A Maimónides (Rabí Moshé ben Maymon), le debemos su resumen de la fe judía* en trece artículos:

1) Dios es creador y providencia del mundo.

2) Dios es uno y único.

3) Dios es espíritu y no puede ser representado bajo ninguna forma.

4) Dios es eterno.

5) Sólo a Dios debemos dirigir nuestros rezos.

6) Todas las palabras de los profetas de Israel son verdaderas.

7) Moisés fue el mayor de todos los profetas.

8) La Ley, tal como los judíos la poseen, fue dada por Dios a Moisés.

9) Ningún hombre tiene derecho a reemplazarla ni a modificarla.

10) Dios conoce todas las acciones y todos los pensamientos de los hombres.

11) Dios recompensa a quienes cumplen sus mandamientos y castiga a quienes los transgreden.

12) Dios enviará al Mesías anunciado por los profetas.

13) Dios hará que los muertos vuelvan otra vez a la vida.



* Alejandra Cukar e Igor Zabaleta: Judaísmo: El Culto de las Doce tribus.
Editorial Edimat.

viernes, agosto 11, 2006

Un Cierto Dominio


- Cuando los domingos parecían aún domingos. El cielo cubierto, la mañana húmeda del norte y las narices taponadas por la alergia. Cuánto de verdad en esa experiencia solitaria, melancólica de estar bien (no digo a gusto) en tu entorno, seguro de que la vida debe desarrollarse de esta manera y no de otra. Quizás emitan “Juegos sin fronteras”. ¿Recordáis? Y la merienda podamos mojarla con naranjada. Sofía estará en su terrible Noruega natal, analizando los insectos del jardín, limpia, como solo las nórdicas pueden serlo. Y todo así, que hasta esperamos con ganas un fin de semana, para no salir, sólo disfrutarlo con alimentos antiguos (llámese Foigras, Fanta, Nesquik) y ropas de niños. Luego, quizás el tiempo mejore y vayamos a pasear cerca de la playa. Tú con tu toalla o la sombrilla. Yo prefiero el rastrillo y el cubo. Ser un niño bueno, al fin y al cabo y poder no pensar en nada demasiado a fondo…Pero quizás mejor así. Con esta silueta de plenitud a la espera. Sin aquellas mañanas de amor-en-familia. Pero más capaces, también, de no llorar por las noches.

miércoles, agosto 09, 2006

Esfinge


I

- ¿De qué otra orilla me acuerdo escuchando “Here With Me” de Dido?...¿Por qué tu adiós no produjo fantasmas? Y tu antídoto es genuino como para adorarte en ausencia, en fantasía. Una cámara lenta que sugiere interés, felicidad de juventud, calles conocidas como testigos de una vida plena. Los otros que sin urgencias se preocupan de nosotros porque no nos miramos a los ojos cuando nos decimos cosas, ni mostramos excesiva piedad a los necesitados. Porque tú fuiste la primera en marchar y ahora que me quedo solo bajo la protección de algún demonio bueno, miro hacia atrás y descubro que fue verdad lo que duraste, que no fue invención ni lunática respuesta hacia el tiempo que habían prometido. Que nos habían prometido.



II

- Me gustaban los sombreros que solías llevar en aquellos días de 1979. Ahora cuando veo Manhattan, y Diane Keaton dice todas esas cosas de Bergman o Allen trata de cubrirse de la tormenta frente al observatorio, trato de buscarte entre la gente, porque tú ya eras entonces. Ya escapabas de la vulgaridad con todas las ganas de “no perder el tiempo”. Y hacías como que me pegabas cómicamente en el hombro o jugabas con mi pelo. O te escondías en el apartamento para jugar, o leías a Kundera. Pero digo de los sombreros porque tenías muchos y muy diferentes. Y no te gustaba repetirte en eso. De vez en cuando tratas de volver a verme y yo te rehuyo, me alejo de ti para no ver algo más que juventud, para evitar, al menos, las arrugas, los malos modos de un juego no tan brillante. Como será el tuyo ahora, que los años son más pesados y no te quedan sombreros.


III

- Sé que no quedan más años. Mis hijos han tratado, en vano, de visitarme. Prefiero quedarme con mis pájaros. No quiero molestias, ni representaciones. No los quiero. Ni a la nena, ni al mayor. Yo me quedo tan a gusto con mis libros también, que no abandonan a un viejo, aún medio ciego, que los mima y los acaricia como antaño. No me quedan años, apenas meses. Sigo esperando, sin sentido, el regreso, la aparición, el milagro que me la devuelva. Él sabe que vive lejos y por eso cuando le pregunto: “¿Ha llegado?”, me contesta: “Mañana, Señor”. Y yo me lo creo. Y duermo feliz, con su recuerdo todavía joven entre las sábanas.

lunes, agosto 07, 2006

La Humedad Del Mundo

"Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo,van por la tenebrosa vía de los juzgados:buscan a un hombre, buscan a un pueblo, lo persiguen,lo absorben, se lo tragan". Miguel Hernández.

- Aún cuando los demás tratan de sacar provecho de nuestras situaciones (para bien o para mal), el resultado es netamente individual. Así, por ejemplo, la Primera Comunión, que no deja de ser una celebración familiar sin más historia pero que es el niño o la niña quien “sufre” o “recibe” las consecuencias. Cada vez que interpretamos el papel de feliz comunidad (ya sea simplemente vecinal o de parentesco, incluso política) no hacemos sino perpetuar la condición de parásitos de un individuo. Éste, principal protagonista de su historia, cede parte de su actividad en favorecer la dicha de un grupo de personas. La intervención del “grupo” como cuerpo aglutinador de diferentes ceremonias es la que da sentido a muchas de ellas. De lo contrario, el aburrimiento sería inaguantable, por otra parte.
Pero diciendo esto como introducción; o sea, el espíritu de verbena que dejamos ver en nuestro quehacer cotidiano (bodas, bautizos, cumpleaños, funerales, etc), y que hasta es gracioso y muchas veces agradecido (¿quién no se ha aburrido en una boda?), no podemos dejar de atender al otro rasgo social que nos define y nos condena también al morbo y a lo desagradable: nuestra vida tiene un episodio imposible de pasar sin la intervención de los “otros”: La muerte. Un funeral no deja de ser, en teoría, un homenaje, un recordatorio en el que deja ver toda una vida de amistades y negocios sociales. Incluso en EEUU, los actos fúnebres no terminan en la inhumación sino que se alargan hasta el hogar de fallecido donde se dan rienda suelta a las narraciones de anécdotas y experiencias compartidas, ante una bandeja de canapés o una botella de Ron. Por lo tanto pensar en la incipiente descomposición del cadáver y en la “fiesta” que al mismo tiempo tiene lugar en el hogar del fallecido provoca, cuanto menos, un escalofrío.
Pero no era éste el propósito de mi texto. Yo quería hablar del utilitarismo que en nuestra sociedad, como en otras (casi en todas) es característico. Nuestra vida cotidiana, los episodios fundamentales que nos hacen sufrir o disfrutar están a merced del gran ojo del coro social, que muchas veces es de agradecer, pero otras toca los cojones.
Espero no ser tratado de demagogo si, enlazando con esto, hablo del edificio capital en cuanto a intervención social se refiere: la cárcel. La cárcel personifica como ninguna otra cosa la hipócrita búsqueda de control del individuo y de prevención general de la masa ciudadana. Así, pretender encerrar a un tipo durante 40 años para que pague un asesinato, por ejemplo, no es sino contabilizar, calcular una pena “a ojo” sin atender a la verdadera tragedia de los familiares de las víctimas. Me explico. Si un asesino paga con la privación de libertad en un edificio oficial, esto no es justicia sino un remedio barato, políticamente correcto que no busca sino provocar el sufrimiento en el condenado como “ejemplo” para otros delincuentes potenciales. ¿En qué beneficia a un preso perder la libertad de movimientos, la independencia? En nada. Todo forma parte de lo que nos han enseñado: que nuestros actos, al tener relevancia social, están a merced de los otros; que nuestra vida, en definitiva, no nos pertenece, sino que, puestos en lo peor, somos poco más que carne para ser usados, para que se especule con nuestra vida. No tiene sentido, desde un punto de vista teórico (desde el mío, al menos) un sistema de justicia general que busque la eliminación positiva del individuo en su esencia.
(Apunte: El único deber que tiene el preso es tratar de escapar. Lo más pronto posible, sin demora y sin daños).

domingo, agosto 06, 2006

Mis Cosas


- Puede que no todo empezara con un día torcido. Y hasta puede, que la virtud estuviera a un lado desde el principio, desde el orden que yo daba a mis cosas. Nada que decir de mis contemporáneos que solían aplicarse en la decoración, incluso en la luz que buscaban para su espacio. Yo siempre me distinguí por una cierta anarquía, no suciedad pero sí abandono (buscado o no), con el que recibir a las visitas. Por no hablar de las chicas con esas habitaciones perfumadas, esa pulcritud en las formas y en el fondo que te hacían desear quedarte para siempre. No había interés desmedido, sólo buen gusto…Puede (y digo puede porque no conozco con seguridad el origen de todo) que ese fuera el principio de la desidia, del “dejarse llevar” que nombró a mi vida en la Gran Ciudad. No creo en las grandes tragedias, sólo en las que uno es capaz de imaginar para sí mismo. Y era esa la coartada perfecta para la hecatombe personal, el fin de todas las esperanzas de triunfo. ¿Puedo decir, sin temor a exagerar, que fue una C-R-I-S-I-S? No hay por qué ocultar la realidad. Y el sufrimiento aún menos.
Era esa mesa. Esa mesa y esa silla. Esa mesa, esa silla y el orden de los Cds y los libros. La luz irreal de la ventana. El tacto hostil de las cosas que no pueden tener vida para otros porque manchan las manos y las promesas de vida, que es lo que hace falta siendo joven.
El polvo viejo, cubriendo las sábanas y los flexos, provocando la alergia a la juventud ahí escondida. Escondida de los otros. Escondida para los otros también, que jugaban a ser libres a cada rato, con la recompensa de equilibrio al final.
Todo ha quedado atrás como un valle de reyes, con una felicidad a regañadientes. Con un recuerdo agridulce de una época que pudo ser la mejor de mi vida y ha empañado los restos del naufragio con un polvo que no se quita.

viernes, agosto 04, 2006

Licenciatura En Derecho

- No hay posibilidad de reciclaje. Se pasa a menudo por el embudo de la responsabilidad, de lo que se espera de uno para formarlo, para atarlo más adecuadamente a una realidad que no va a ser felicidad sino trabajo. Y ese trabajo es más duro de lo que parece en el “bad side of the road”…Si la meta no es la buscada, aún se puede aceptar con honores, sin rectificaciones ni malas caras. Pero, la actividad es la madre de todas las batallas. Es la posición que debemos ganar cada día. Porque sólo de ahí vendrá la experiencia. Y un futbolista se hace marcando goles, y un tenista se hace ganando partidos. Uno tras otro. Lo contrario, el perpetuo avance a hurtadillas, sin la seguridad que da lo bien hecho y lo dispuesto en el modo correcto, es lo que nos hace presos del tiempo que se escapa. Y no puede volver porque nunca ha sido nuestro. Nunca lo hemos modelado. Como hubiésemos querido, al menos

jueves, agosto 03, 2006

Orla

- Si es que al final todo depende de muy poquitas cosas. Uno se avergüenza y trata de poner remedio al asunto y, por ello, busca un sitio, o una idea novedosa, original. Nadie duda de pertenecer a la casta de los elegidos, sobre todo en estas latitudes del artisteo y de los “poetas profundos”. Todos tenemos nuestra fórmula especial de trabajo y remedio infalible que, al final, se queda en placebo agradable o, en el peor de los casos, ridícula farsa.
Para no estar solos, que de eso se trata, y poder hablar de lo que queramos: del amor, de poesía, de política, del fornicio. Para no estar solos, digo, y que nos contesten; que haya interlocución e intercambio. Y es la gran familia, acogedora o inmisericorde que nos acompaña en esta aventura blogera. Y espero que por muchos años. O, al menos, hasta que nosotros queramos. Basta la libertad siempre, no dar gratuitamente pastel al lector, tratarlo con respeto, sin temor a su voz, que aparece rauda en forma de comentario cada vez que quiere patearnos… o agradecernos.

domingo, julio 30, 2006

Filtro

- El problema está en no saber utilizar el lenguaje para incorporar matices válidos en las discusiones. Ocurre en la política, donde de un tiempo hasta parte se hace ideología más que necesaria labor gestora de los asuntos importantes, pero también nos pasa a nosotros en nuestra cotidianidad, en el día a día superviviente y mágico de los trabajadores o estudiantes. Nada peor que enamorarse o conocer a alguien interesante o medianamente satisfactorio a nuestros ojos para que, rápidamente, supuremos tópicos, nos introduzcamos en la obligada ceremonia de saludo, de los verbos vertebradores no sólo de la comunicación, sino del ocultamiento y el secreto que guardamos sólo para nosotros. Esto es la jungla y la lengua nos sirve de colmillo para defender o atacar según el caso. Cuando la población veinteañera de este país insiste en mostrarse acorde al cinismo de los tiempos, a la pretendida especulación que cierra puertas y abre competencia, aburrida muestra empresarial de la vida normal de hombres y mujeres, se percibe sin duda la caída de la moral, de la educación y los buenos sentimientos. ¿Qué sociedad nos lleva sin remedio a necesitar de los otros sólo como surtidores o posibles adversarios naturales?, ¿qué depuración de los valores, que ahora nos fatigan desde niños con sólo pensar en nosotros mismos? Porque el tiempo, al final, es más cruel, más implacable porque usa del silencio como arma; y de la paciencia. Y nos encontramos con ochenta años, quizás impedidos, solos y sin el amor y la amistad, únicamente con la compañía de colegas, compañeros de viaje que obtuvimos en buena compra. ¿Y a quién agarrar de la mano en el trance de la muerte? ¿A un socio, a una socia? Porque nadie vendrá después para besarnos la frente. Todo lo que el lenguaje nos brinda es simpleza, no poder hablar de lo importante porque no hay palabras, expresiones que vayan más allá de lo frívolo del trato, apenas amable y duradero. De esta forma se alzan victoriosos los malentendidos, la paranoia: por-no-hablar-las-cosas…Sólo pensar en Kobayashi Issa cuando dice:

Le sobrevive,
le sobrevive a todo
la frialdad.

viernes, julio 28, 2006

Espantá

- La vida no da sorpresas excesivas y todo va, con naturalidad, según lo previsto. A menudo en las diversas actividades que realizamos tratamos de dotar a cada movimiento, a cada disciplina de las mayores excentricidades posibles con el objetivo de hacerlas nuestras, de no dejar demasiado lugar a la improvisación. Pasa con todo pero sobre todo con lo que llamamos “tradición”. Un ejemplo: cuando en la Fiesta de los toros un matador realiza un buen pase, la respuesta del público es la onomatopéyica expresión de júbilo: “ole”….Ole. Además todo el mundo la dice, desde Jerez a Bilbao, desde Barcelona (aunque les pese) a Medellín. Lo mismo pasa con la decepción: estar acostumbrados a los insultos más variopintos en los campos de fútbol, en la televisión, incluso en la calle no nos prepara para enfrentarnos a la castiza realidad de los cosos taurinos. Ayer, sin ir más lejos, asistí a una bronca espectacular contra un torero. Con sus almohadillas y todo. Mientras la plaza era un hervidero de silbidos y chillidos, gritos de “inútil”, “sinvergüenza”, “caradura”, “ladrón”, se imponían al caos gutural. ¿Se dan cuenta? ¿Dónde, en 2006, pueden escucharse adjetivos de esa envergadura, si no es en una plaza de toros? ¡Con la libertad de la que disponemos en esta sociedad donde ni siquiera blasfemar es delito! Por eso lo males son menos. Sólo nos importa encajar en cada una de las esferas a las que asistimos con la certeza de conocer bien sus pautas de comportamiento. Porque fácil es decir “hijo de puta”, pero ¿dónde el glamour? Que es, para muchos, de lo que se trata.

jueves, julio 27, 2006

Mueca Histórica

- Bien, tomemos el ejemplo de John McEnroe y su semifinal de Wimbledon de 1983 contra Ivan Lendl . Revisando el video (disponible en YouTube) nos damos cuenta del universo real en el que se desarrolla el encuentro. Todo funcionaba como hoy funcionan los partidos de tenis: los mismos gestos de los jugadores, la misma ansiedad por la victoria y el mismo miedo a la derrota… Yo ya había nacido. Unos años más tarde (1988), en mi colegio tuvo lugar una fiesta a la que yo asistí y de la que guardo un recuerdo borroso. Entonces yo disponía de una personalidad definida por la magia de los Reyes Magos, la creencia en Dios y en, más o menos, mi inmortalidad. El mundo sólo tenía mi edad y desconocía el fruto del tiempo pasado y del futuro. Así no podía imaginarme que, por ejemplo, John Lennon o Jim Morrison llevaran la friolera de 8 y 17 años, respectivamente, muertos. Ni tampoco la soledad repetida o la maldad voluntaria. Yo saltaba con mi bata blanca por motivos extraños. Ahora, sin embargo, que cojo un vuelo, me tomo una cerveza o juego al parchís, el control de mi universo pierde fuelle. Sálvese quien pueda, sugiere mi generación a las posteriores. Donde los juegos fueron antes, que ya había tiempo pasado, ahora sufrimos lo mismo y disfrutamos lo mismo. Y los mismos. Porque ahora son otros niños los que hacen fiestas y no sufren, los que desconocen la magia del tenis o de la música. Y así debe ser mientras los niños sean alegres, inocentes e insensatos.

martes, julio 25, 2006

Obviedad Sobre El Amor Mientras Canta David Graye


- Gore Vidal, ciego y paralítico; solo desde la muerte de su pareja Howard Austen en 2003, y cabreado permanente con su gobierno, recuerda en una entrevista varios episodios de su vida en Ravello (Italia). Tras mucho escocernos su agria visión de la política y la sociedad norteamericanas, fulmina la conversación con esta frase dramática: "Cuando cito estas líneas, me obligo a volver a ese entonces, cuando Howard todavía vivía y nuestro mundo aún no había sido despedazado"…Recuerdo ahora la comodidad de Vidal en otro reportaje algo anterior, quizás de 1999: el dominio que ejercía sobre su vida y sus movimientos. Ahora está más viejo y más hundido, imposibilitado y sentimental (aunque él lo niegue). Quizás todo se limite a eso: escondernos del destino jugando al amor, al arte, a la política. Pretender engañarnos con valientes metas y nobles objetivos. No hay nada más que podamos hacer. Por eso la construcción que iniciemos debe ser buena ya que el morbo perderá su interés en nuestro ocaso. Pienso a menudo en esta frase de Vidal. Un proyecto de vida en común, abrazos, miradas, cenas románticas, lecturas, cine, hambre y sed de otros cuerpos. Pero sin recompensas de salud y de emociones. Thomas Merton, Kerouac, el mismo Vidal tuvieron su Nueva York, su California, su Italia. Su Dios y su Bourbon. Ahí que el tiempo se limita a un espacio un poco especial mientras nos damos una vuelta. Que nadie dramatice porque, al fin, ¿qué importa?, ¿a quién le importa lo que yo haga?, ¿a quién le importa lo que yo diga?...

lunes, julio 24, 2006

Lejos Del Fuego

- Cada vez que intento prestar una visión sensata y moderada a la política española, me pongo a pensar, de pronto, en lo afortunados que son Noam Chomsky, Gore Vidal o Michale Moore. Su vida y su obra, envueltas en ideología militante, resultan muy necesarias y constructivas en una época en la que Estados Unidos padece una enfermedad infantil y agresiva como pocas veces en su historia. Pero lo que envidio de esta gente no son sus trabajos y artículos (a menudo envidiables) sino su confortable colchón político; es decir, ellos se alinean en un grupo determinado y de ahí parten sus críticas y sus soluciones. Unas posiciones como las suyas permiten que se delimiten correctamente los bandos en la confrontación política. Ellos son los rebeldes y Washington la oficialidad del poder político.
En España no ocurre esto. La idiosincrasia de nuestro país se acerca mucho a lo que aventuraba Marcuse: la sociedad capitalista acaba por fagocitar todas las ideas contrarias a su funcionamiento cotidiano. En nuestro país, las ideas renovadoras, democráticas, emprendedoras suelen confundirse en los discursos de los políticos como una parte más de su cotidiana labor: todos estos valores acaban confundidos en la permanente intención profesional de permanencia en el poder. Y no dudan en asegurar que su gestión es la más transparente, la más cercana a la ciudadanía, mientras nada cambia. Hoy en el diario El Pais, el profesor Enrique Gil Calvo publica un excelente artículo titulado “Identidades”. En él se incide en la idea de que, en los nuevos tiempos, el trabajo político de pactos y debates se ha sustituido por la intención de deslegitimar y destruir las ideas del adversario. Todo esto mientras queda clara la supervivencia institucional que permite a los representantes públicos seguir sacando tajada de la actual situación sin necesidad de solucionar los problemas graves. Sólo ir tirando: "Pues es verdad que, en escena, nuestros políticos representan con mucha convicción su irreconciliable odio fratricida. Pero entre bastidores coinciden al alimón en repartirse sin problemas aparentes las sustanciosas plusvalías políticas emergentes de la especulación urbanística e inmobiliaria". Buen ojo el del sociólogo. La aventura en la que estamos sumidos desde la muerte de Franco sólo en apariencia lo es. Carecemos de una verdadera cultura democrática. Los partidos aparecen como filtros de las ideas de la sociedad, a las que cambian y con las que especulan en su favor. Las razones políticas parten de la alineación con diversos odios sociales de dudoso origen (nacionalismos, republicanismo, franquismo..) Y eso no puede ser. La fractura (y hasta frontera) que se ha levantado entre el poder político y la sociedad civil la vemos claramente cada día cuando hablan de Israel, del País Vasco, de Estados Unidos. Lo malo es que la creación de nuevos foros independientes, de nuevas formas de hacer política (incluso la creación de nuevos partidos) es imposible mientras la población continúe creyendo en la alianza “partidos-medios de comunicación”. Pero es urgente la reforma: la verdadera Transición.

domingo, julio 23, 2006

El Gran Bazar

- El relativismo propio del actual devenir político español clama al cielo. Los acontecimientos que podrían nutrir los debates y las propuestas, tan necesarias para ir construyendo la democracia, rara vez los palpamos desde la ciudadanía y se quedan estacionados en manos de la clase dirigente. La ausencia general de “estadistas” en el poder impide de facto cualquier avance de la sociedad desde la ciudadanía. Ejemplo evidente de esta actitud es la última polémica con lo que llamamos la “memoria histórica”. Algo tan evidente como la rehabilitación y reivindicación de los hombres y mujeres que lucharon por la libertad en este país, se ve truncada por una mezcla de discurso político del PP y su avanzadilla mediática. Ahora se vuelve imposible un análisis sereno y constructivo del asunto. Así también, las críticas al estatuto catalán del PP (y Ciudadanos de Cataluña) se han tomado como una muestra evidente de anticatalanismo sin que nadie se concentrara en la posibilidad de que los argumentos de aquéllos tuvieran algo de razón. Yo lo veo y no quiero creerlo. Sé que este texto puede tomarse como un ejercicio de “buenismo” intolerablemente equidistante. Pero no es mi intención. Quiero, sin embargo, mostrar la palpable realidad de que los políticos españoles, prácticamente en ninguna ocasión, abren debates, elaboran propuestas, toman iniciativas. Es lo más caro de la democracia y ellos optan por lo barato: el mantenimiento permanente del poder como última expresión. Nada más que eso. Podemos verlo en las votaciones del congreso: ni unos ni otros votan nunca en contra de su partido aún cuando la ley los ampara. El caso de Irak por el PP o del Estatut por el PSOE es tristemente paradigmático. No digo que tuvieran que hacerlo sino que extraña que ninguno lo haga.
La figura a reivindicar (con todos sus defectos y limitaciones) podría ser Adolfo Suárez. Un hombre que se la jugó de verdad: legalización del PCE, la autodisolución de las Cortes franquistas, la convocatoria de elecciones…todo ellos con la oposición del ejército y de los sectores de la izquierda que, a priori, se negaron a mostrarle un apoyo explícito. Su intento de reforma política da una muestra de lo que significa tomar decisiones e intentar crear un sistema cómodo para todos.
El asunto nacional de España es lo que interrumpe cualquier posible cohesión del país, interfiriendo gravemente en el avance unitario de la sociedad. No ha habido un único presidente tras Suárez que haya abordado ese asunto desde la coherencia y la responsabilidad que el cargo merece. El miedo, el terror que inspira la posibilidad de que un asunto de ese calibre dañe la figura política de un presidente y de un gobierno ha paralizado tradicionalmente una salida pactada al problema. Aznar, pese a sus logros antiterroristas, fue incapaz de solucionar este tema e incluso lo agudizó, remarcando la distancia entre los españoles. El asunto no necesita de extremismos ni de trileros (de esto último, Zapatero sabe un rato). Yo espero que más temprano que tarde aparezca en el televisor la figura de un estadista de verdad que acepte la existencia de un conflicto identitario grave en nuestro país y que muestre su voluntad de solucionarlo. Así además le arrebataría al nacionalismo su postura tradicionalmente victimista. Pero eso no es la negociación a escondidas, el regateo. Es la mayoría de edad. Lo más urgente. Primero la paz, desde luego, pero después, por favor, la política, el diálogo y la creatividad.

sábado, julio 22, 2006

No Tuvimos Elección


- No acabo de ver la repetida fórmula: “la pena de muerte supone un trato inhumano al condenado” aplicada en la vida real. Cualquier crítica que se vierte sobre aquélla insiste en mostrar la aparente animalización del ejecutado. Como si eso fuera posible. Se trataría de alejar tanto a un sujeto de una vida plena y satisfactoria que éste, presionado y nervioso, se dejaría llevar hacia la tumba perdiéndose en el camino. No creo que sea ahí donde vale la pena ahondar. Yo creo, más bien, que la deshumanización, el alejamiento expreso de los hombres de cualquier moral y elemento digno viene produciéndose entre la comunidad y el grupo de hombres concreto que lleva a cabo una ejecución. A saber, la experiencia de ver a un hombre sufrir hasta expirar y no hacer nada para impedirlo. Fíjense bien que no hablo de accionar el botón de la silla eléctrica o de encontrar la vena apropiada que acoja la inyección letal. Me refiero al momento de la agonía, al acto de atar al condenado, de cubrir su rostro con una capucha negra. Ahí viene lo inhumano: nadie entre el público o entre los policías; ni siquiera el sacerdote habitual en esos casos o los familiares de las víctimas del crimen mueven un solo dedo para sacar al ejecutado de su “Gólgota”. Es la diferencia fundamental entre ser hombres y no serlo. El asesinato, la eliminación de la vida cabe en todas las expresiones animales de nuestro planeta. Así, un león africano que se hace con el poder de la manada tras vencer a un opositor, dará muerte a los cachorros de éste. Por no hablar de la Mantis Religiosa y otros insectos repugnantes. El hombre se diferencia de estos otros seres en su capacidad de sobreponerse a la muerte desde la solidaridad. No sería, ésta, otra cosa que la pura ayuda de unos hacia otros. Echar una mano al que está en dificultades. Al que se muere. Todo eso brilla por su ausencia en el espectáculo de una ejecución. El silencio obligado de los asistentes, la atmósfera de falso respeto, de repugnancia hacia lo que se va a ver, suple al instinto primero que obligaría a liberar de sus ataduras al moribundo y tratar de reanimarlo…No sé. Es difícil rodear una vida de andamiajes legales, religiosos, comunitarios para terminar con su existencia. Es monstruoso. Pero quizás este último calificativo no sea apropiado a la hora de hablar desde la “civilización”. Todos los que pagan con sus impuestos al verdugo, los que, desde la indiferencia, permiten que se establezca como normal y moralmente defendible la pena de muerte, los que miran hacia otro lado…Todos ellos son los cómplices de una victoria de lo más miserable que tenemos sobre lo más bello. Y es la pena de muerte, en efecto, y es la guerra, y es el hambre. Cada vez que se defiende un “daño colateral” que nos hace un poco más viejos. Y que nos deshumaniza. Porque permanecer sentado viendo cómo un hombre patalea hasta morir sin hacer nada, sin romper los cristales, sin arrancarle la capucha que le impide respirar es estar jodido. Muy jodido.